Sobre la Búsqueda de Información

He estado pensando en la búsqueda de información, sobre todo respecto a vampirismo real. Hay un gran problema en esta época donde la información literalmente sobra; podríamos medirla en bytes, megas, gigas, e incluso compararla con kilos, metros… y seguiríamos hablando de mucha información. Toneladas de ella en el infinito espacio de internet. Tanta como para ocultar profundamente la información precisa que necesitamos. Si les pido que busquen el copo de nieve que necesito de entre todos los copos de nieve acumulados en todas las montañas del mundo, en ambos polos del planeta… Les pido algo muy difícil, ¿verdad?

Si les pido que busquen la especie de insecto que quiero conocer también será difícil, ¿por qué? Pues porque existen cientos de miles de especies… Bueno, en realidad buscando por internet encontré estimaciones de decenas de millones de especies, muchas no conocidas todavía. Y yo quiero la que yo quiero. Solamente una. Porque es la que necesito. Y si además la información buscada se parece a otra, pero sin ser exactamente la misma, todo se complica aún más.

Es complicado encontrar lo que uno desea en el mar de la información virtual, muchas veces hay más para eliminar del tema buscado, que información verdaderamente útil. Si hablamos de vampirimso real ocurre lo mismo. Por eso escribí este artículo, para tener más claro el cómo hacerlo y compartirlo. Los puntos siguientes no pretenden hacerlo todo fácil, tan solo favorecer la búsqueda de información, descartando dentro de lo posible toda la habitual basura informativa. Una mejor búsqueda para una mejor información.

 
 

¿Sabes qué estás buscando?

 

Lo sé, lo sé, es una pregunta tonta. Pero necesaria. Muchas veces tenemos una idea general y nada más, o bien partimos de nociones vagas e incompletas. No siempre uno sabe lo que busca, eso puede pasar. De hecho uno ignora algo y por eso lo busca, así que la pregunta finalmente no es tan tonta. Por todo esto es mejor considerar los siguientes puntos:

 

Define el objetivo de tu búsqueda

 

Defínelo en pocas palabras, en palabras clave que puedas poner en el buscador que usas. Ejemplo: si buscas información sobre vampiros tienes millones de páginas en dónde buscar.Entonces ¿desde qué lugar vas a abordar el tema? ¿Historia, mitología, vampiros reales, cine de vampiros, psicología, medicina, literatura?

Supongamos que quieres saber sobre vampiros en la Edad Media. Vale, ya puedes limitar tu búsqueda a Historia, Mitología y Literatura Medieval. Todavía es un campo grande de búsqueda así que decides centrarte en las leyendas del este de Europa. Entonces puedes limitar tu búsqueda a países de esa parte del mundo. Y así sucesivamente. Cuanto más específica sea tu búsqueda, menos sitios web aparecerán como resultado, pero con información más relevante para tu búsqueda.

Este procedimiento tan simple a veces no es tenido en cuenta lo suficiente, debido a nuestra absoluta (e ingenua) confianza en la red de redes. Suponemos que de automáticamente nos brindará la información buscada, simplemente porque contiene grandes cantidades de ella. Pero llegar a lo que se busca es un proceso de descarte en primer lugar; que exista mucha información disponible no significa que realmente sea accesible o útil, a menos que sepamos buscarla.

 

Busca palabras claves y combinaciones de ellas para facilitar la búsqueda

 

Ejemplo: si buscas información sobre enfermedades asociadas a vampiros puedes usar muchas palabras además de “enfermedad” y “vampiros”. Y además puedes combinarlas de diferentes maneras. Esto parece demasiado simple, pero te sorprendería como un simple cambio de una palabra puede llevarte al sitio preciso que necesitas. Ejemplo: enfermedades vampíricas, vampiros y patologías conocidas, enfermedades de vampiros, vampirismo y salud, etc.

Es como jugar con las piezas sueltas de un reloj desarmado, hasta descubrir poco a poco como se relacionan entre ellas. Busca las variantes, prueba distintas cosas, y si encuentras nuevas palabras que sirven a tu búsqueda, úsalas. En definitiva, no te quedes con una sola búsqueda general y esperando siempre el mejor resultado. Aunque internet está repleta de información todavía no puede pensar por sí misma, pero tú sí. La red te dará lo mejor de sí cuando tú encuentres la mejor forma de buscar.

 
 

Las malditas Fuentes de Información

 

¿Cómo saber dónde buscar información? ¿Cuando una fuente de información es buena? ¿Cómo saber cuándo una fuente es mala en relación a vampirismo real? Es bueno hacerse esas preguntas y tratar de responderlas.

 
Separa fantasía de realidad
 

Veamos, si tú crees que Drácula, Lestat y Edward existen, ya puedes dejar de leer este artículo para ir a jugar con tus vampíricos amigos imaginarios.

Lo que actualmente llamamos de forma genérica y simplista el “mito del vampiro” es muy antiguo y complejo. Conformado por diversas leyendas, creencias, y parte de varias culturas alrededor del planeta. Hay muchos seres con características de un ser semejante a lo que en occidente entendemos como un “vampiro”. El mito no es un solo cuerpo de ideas, sólido y uniforme. El concepto de “vampiro” varía de acuerdo al lugar, la época y la cultura de la que hablemos. En la Edad Media y en Europa nadie hubiera pensado que Edward, ese simpático estudiante con colmillos y cuerpo de lentejuelas, fuera un verdadero vampiro. ¿Por qué? Porque no asustaría a nadie, no sería asociado a lo que en ese contexto cultural se consideraba un vampiro, es decir un ser terrorífico.

Si lees sobre el tema verás que en diferentes partes del mundo hay puntos en común dentro del mito, así como grandes diferencias. Pero de una cosa puedes estar seguro: los vampiros que se describen no existen. Para ser más claro aún: nunca existieron más allá del mito y la leyenda. No hay ninguna prueba de ello y sí abundantes pruebas de que son solo un mito. ¿De qué sirve entonces separar el mito del vampiro de la información sobre vampirismo real?

Pues precisamente para eso. Para separar fantasía de realidad, mitos y leyendas de personas reales que experimentan una determinada condición. Cosas imposibles desde la biología y la física, tales como “cadáveres vivientes”, inmortales y sustentados solo con sangre humana; algo muy distinto a personas reales con una necesidad todavía no explicada de alimentarse con sangre/energía sutil, además de una alimentación normal. Y por cierto, personas vivas y mortales. Grandes diferencias entre ambos tipo de vampiros, el mítico y el real.

 

Busca MUCHAS fuentes de información

 

¿Algo así como cuatro o cinco? Sí. O algo así como cien, o mil si es necesario. En este caso la cantidad tiene cierta importancia respecto a la variedad y calidad de la información. Quizás la información precisa la encuentres viajando de un sitio web a otro, hasta encontrarla en el número 27 que has visitado, y no en el primer lugar que aparezca en el buscador.

Si necesitas el dato preciso de esa fuente de información, entonces las otras 26 fuentes serán irrelevantes en el resultado final, pero pueden ser importantes a lo largo del proceso de búsqueda. Se trata de una cadena donde cada eslabón te lleva hacia el final esperado. Este es un resultado muy común en búsquedas por internet, descartas mucho para quedarte con algo muy valioso, por su calidad. Y eso te puede llevar 5 minutos o 5 días, tras visita 1 sitio web, o 86 sitios web. Lo que importa es el resultado final, pero el proceso también es importante.

Lamento decirlo, pero no hay atajos en este proceso. Conformarse con la primera fuente de información, por más buena que parezca ser, es un error muy típico. Un sitio web puede tener mucho texto, bonitas imágenes, y un excelente diseño… pero eso no implica que posea buena información. El resultado de conformarse puede ser empobrecer la búsqueda de información, dejar de lado información útil, difundir información falsa, etc.

 

Analiza la información y la fuente de información

 

Es inútil que emprendas una búsqueda de información sino estás dispuesto a contrastar, analizar y verificar la veracidad de las fuentes consultadas. En relación a vampirismo real esto es muy necesario.

Se dicen muchas tonterías sobre vampiros en la red: vampiros reales, vampiros míticos, vampiros literarios, todos los vampiros que se te ocurran. Algunas tonterías bien intencionadas y otras no, algunas que provienen de personas buscando buena información, pero que al mismo tiempo propagan mala información… Sin contar los que juegan a ser un vampiro de película, por las razones que sean. Para evitar todo esto sirve contrastar las fuentes de información.

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