Llegar a Ser y Ser

Cuando hacía el blog Noticias de la Comunidad de Vampiros me escribió una persona pidiendo… No, exigiendo ser convertida en un “vampiro”. Fue increíble ver la intensidad, el fanatismo que demostraba al hacerlo, sin reparar en que no era posible y que evidentemente se refería a un tipo de vampiro que no soy, uno de ficción. Esto de convertirse en tal o cual criatura está de moda y me quedé pensando que el fenómeno sucede tanto si hablamos de vampiros o teriántropos, en especial therians lobo. Es como si en varios aspectos se repitiera el mismo patrón una y otra vez. También pensé en la gran cantidad de gente dispuesta a creer por medio de la fe y nada más que la fe en una conversión vampiro, lobo, o cualquier otro ser que se nos ocurra; y en lo fácil que resulta para ciertas personas mentir y estafar afirmando que pueden brindar la ansiada conversión/transformación, o que al menos ellos sí la han logrado. Sin ir más lejos, he aquí la traducción de una pequeña parte del texto de Orion Sandstorrm llamado “Otherkin Timeline”, algo así como Cronología Otherkin, que habla de una estafa.

¿?-¿?-1995: “De acuerdo con un artículo de Pinky llamado “Fundation´s Edge La Historia de la comunidad were en línea”, un individuo llamado “Storm” estafó a varios therians dejándolos sin dinero con la promesa del secreto del cambio físico.”

Y no olvido mencionar a la gente que todavía me escribe pensando que Estudios Vampíricos, a través de su falso virus V5, puede convertirlos en vampiros tal como los describía Catherene NightPoe. A pesar de que todavía no hay ninguna evidencia de que alcanzar la conversión vampírica o la forma verdadera sea posible hoy por hoy, ni nadie que haya aportado pruebas fehacientes de haberlo logrado, sigue habiendo personas que engañan a otras afirmando haberlo logrado, convertido en un símil Drácula u hombre lobo como en las películas y leyendas, o en una criatura con parecidos atributos. Y continúo preguntándome por qué el engaño funciona tan bien. Obviamente el deseo de conversión/transformación existe y no es algo malo de por sí, no al menos si hablamos de teriantropía. Anhelar convertirse en un vampiro de fantasía tiene sentido si vemos las ventajas (aunque sean irreales) empezando por la inmortalidad; pero creo que el deseo es más legítimo y de sentido común si hablamos de therians. Es un tópico decir que si te transformas en un vampiro pierdes tal o cual parte de tu humanidad, lo que en el caso de un therian es irrelevante porque este ya percibe su alma como no humana y realmente no piensa en convertirse en “otra cosa”, sino más bien en poseer el cuerpo que cree corresponde en verdad con su alma.

 
 

Ser y Estar, Ser y Tener, Condición y Circunstancia

Lo que me lleva a preguntarme que sucede en la mente de las personas que desean tanto una conversión/transformación en vampiro/lobo/unicornio/cuervo, etc. (elijan ustedes), que están dispuestas a creer cualquier cosa al respecto, muchas veces sin cuestionarse la viabilidad de una transformación física en los términos en que alguien puede llegar a plantearla, así como la credibilidad de quien afirma haberlo logrado, incluso sin aportar prueba alguna. Es como si ante la mera mención de “he logrado la conversión/transformación física”, el juicio crítico se suspendiera y fuera reemplazado por la más simple fe en que es verdad la afirmación. Sinceramente creo que a veces estas personas confunden algunas cosas; más precisamente el Ser con el Estar, el Ser con el Tener, la Condición con la Circunstancia. Doy dos ejemplos de ello, uno desde mi lugar de vampiro real y otro ficticio poniéndome en el lugar de un therian lobo.

Ejemplo 1: Yo soy un vampiro real que vivo (estoy) en un cuerpo humano mortal. Yo soy una persona con una condición vampírica aunque no tenga inmortalidad física. Mi condición de vampiro real no deja de ser válida por la circunstancia de mi tiempo de vida físico y humano normal.

Ejemplo 2: o soy un teriántropo lobo aunque todavía no haya logrado obtener la forma verdadera de un lobo, es decir estar físicamente ocupando un cuerpo de lobo. Yo soy un teriántropo lobo aunque no tenga el cuerpo de un lobo. Yo soy una persona con una condición llamada teriantropía, la circunstancia de que ocupe un cuerpo humano en lugar de un cuerpo lobuno no hace menos válida mi condición.

¿Conclusión? Primero soy, independientemente de cualquier conversión, y sigo siendo lo que soy aun si la conversión no sucede nunca. Porque yo SOY mi condición, que es permanente y estructural en mi ser, y no mi circunstancia, que es precisamente circunstancial. Un árbol desde que nace hasta que muere es un árbol: con hojas primaverales, sin hojas debido al otoño, con frutos o sin ellos, con flores o sin ellas, con pájaros en sus ramas o sin ellos, con una rama quebrada por el viento o con todas sus ramas intactas. Es, en todas las diferentes circunstancias, un solo y mismo árbol y no un árbol distinto para cada circunstancia. Parece obvio, pero… ¿Siempre es así en nuestra forma de pensar y sentir nuestra condición?

Sigamos con esta idea de SER. Veamos… Si me visto con un traje de bombero aun así no seré un bombero, ¿por qué? Porque no me he preparado para ello ni tengo experiencia como tal, ¿verdad? Y miren como son las cosas, un bombero sigue siendo un bombero las 24 horas del día, aunque no esté apagando un incendio ni vistiendo circunstancialmente su traje de bombero. Lo de adentro determina lo de afuera, lo interior determina lo exterior y no al revés, ¿no es así? Y sucede lo mismo con vampiros, otherkins y teriántropos, porque de no ser así… ¿Qué sentido tendría hablar de una condición vampírica? ¿Y qué sentido tendría cualquier planteo otherkin sobre un alma no humana? Si por ejemplo, todo lo que un otherkin necesita para serlo es un cuerpo no humano, y la ciencia médica y la genética avanzan tanto como para brindarle el cuerpo de un lobo… Entonces, ¿solamente con el paso de un cuerpo a otro ya es un “verdadero” otherkin?

Si tu respuesta es sí, entonces me apunto yo también a tener el cuerpo de un lobo… Nunca sentí que tenía un alma no humana pero el cambio de cuerpo me parece divertido así que allí voy… ¡Listo! Ahora soy un flamante vampiro real y también un otherkin con cuerpo de lobo… ¿Te parece razonable la última afirmación? Claro que no, seré sin duda un vampiro real por mi condición de tal, y además estaré ocupando un cuerpo físico de lobo; pero la verdad es que nunca fui ni seré un teriántropo lobo, porque si no lo era antes de adquirir un cuerpo de lobo tampoco lo seré después. Por eso el planteo de otherkins y therians nunca fue “convertirse en otra cosa” sino adquirir la parte de sí mismos que sienten les falta: SER lo que ya son pero en una forma más completa. En primer lugar los vampiros reales, otherkins y therians son, luego viene el planteo de una forma verdadera, de las características especiales que pueda tener o no un vampiro real, etc. Por eso la gente que tanto desea “convertirse” en vampiro busca poder y glamour y otras cosas bonitas: sueñan con tener lo que no poseen (o creen no poseer) y ser lo que no sienten que son. Desean ser otra cosa y no ser más completos, que no es lo mismo. Tanto sienten que no tienen lo que buscan que solo creen posible lograrlo a través de una conversión fantástica, sobrenatural, o a través de ideas pseudocientíficas con un hipotético y poderoso virus vampírico. Pero nunca comienzan la búsqueda desde adentro porque no creen que dentro de sí mismos haya nada que buscar, excepto el deseo de ser otra cosa.

¿Alguna vez conocieron a un otherkin que piense que en realidad no es un verdadero otherkin porque todavía no logró la forma verdadera? ¿Un otherkin de segunda categoría? ¿Un Casi-otherkin? Algo completamente absurdo. Porque si todo pasa por el cuerpo, ¿entonces una persona que sufre un accidente y pierde sus dos piernas ha dejado de ser humana? ¿Su humanidad estaba en las extremidades perdidas? ¿Y qué hacemos entonces? ¿Pesamos las piernas perdidas para comprobar cuantos kilos de humanidad se perdieron?

 
 

CCC: Confusión entre Condición y Circunstancia

¿Y qué sucede si se le otorga la misma o superior importancia a la Circunstancia que a la Condición? Pues que entran en juego los siguientes fenómenos, reunidos en una especie de extraño “Síndrome de No Ser”:

 
 

1- Estado de “Todavía No Ser”. La persona siente que todavía NO ES porque todavía NO ESTÁ en el lugar que desea, siente que NO ES porque todavía NO TIENE lo que anhela. En consecuencia no puede vivir su condición sin estar esclavizado a su circunstancia, y es entonces cuando la Circunstancia condiciona y determina la Condición, el exterior circunstancial “invalida” el interior permanente, el insatisfactorio “estar” determina la validez de un estado existencial, determina el “ser”. Y debería ser exactamente el revés, creo yo.

 
 

2- Estado de “Tener Para Ser”. Se comienza a pensar, sentir y experimentar lo que uno ya es, como algo demasiado incompleto e insatisfactorio, y en extremo dependiente de lo que todavía no se ha adquirido. Es entonces cuando se confunde un “todavía no tengo” con un “todavía no soy”. Algo tan errado como decir: soy un médico desde hace veinte años y ejerzo la medicina todos los días, pero hoy no tengo pacientes que atender y por lo tanto ya no soy un médico. Volveré a serlo cuando aparezca el próximo paciente.

 
 

3- Estado de “Convertirse/Transformarse Para Ser”. Aparece la necesidad de una “conversión/transformación” en tal o cual ser de nuestro anhelo, sin lo cual no nos sentiremos legitimados ni podremos sentir que somos más allá de las circunstancias. Ponemos la “conversión/transformación en” antes que el “yo ya soy” esto o aquello, elevamos la conversión/transformación a la categoría de imprescindible y si no se cumple consideramos que no es posible ser. Y como buscamos convertirnos/transformarnos en algo físico para “validar” el SER, entonces nos estamos diciendo a nosotros mismos que NO SOMOS. No al menos antes de convertirnos o transformarnos en lo que deseamos, porque todavía vivimos en un cuerpo humano normal.

 
 

4- Estado de “Condición = Fe Circunstancial”. Aparece una visión de lo que somos como una cuestión de fe y no como un estado que ya poseemos actualmente, de manera permanente y estructural. Algo que quizás lograremos en el futuro si creemos lo suficientemente en ello, una esperanza antes que una certeza, algo distante y exterior antes que algo interior, cotidiano, y como resultado de una búsqueda interior. Algo que todavía no se ha experimentado, vivido, conocido, a pesar de que sentimos una gran identificación con ese algo. Dudamos sobre la legitimidad de lo que somos porque la importancia dada a la circunstancia determina que “todavía no somos”, no al menos de una forma que consideremos válida y hasta que la circunstancia sea la que nos hemos autoimpuesto. Y la visión de nuestra propia condición como una cuestión de fe nos lleva a querer “convertirnos en” porque si hacemos eso, si logramos una especie de pasaje definitivo entre dos estados del ser, desde uno incompleto a otro completo, entonces sentiremos que esta vez realmente SOMOS, sin experimentar angustia por nuestras propias dudas. ¿Y  qué mejor forma de legitimar lo que somos más allá de toda duda razonable que una profunda conversión o transformación de carácter físico?

Las dudas interiores siempre pueden ser subjetivas y por lo tanto debatibles, e incluso generadoras de más dudas… Pero un cuerpo no permite dudar sobre lo que eres, y un cambio severo en el organismo o un cambio de cuerpo entre especies mucho menos: eres un lobo o no lo eres, aunque sea durante el tiempo que dure la transformación. Y si eres un “vampiro”… Ahhh, entonces no hay dudas, lo eres para siempre porque el mito dice que son criaturas inmortales. Si tales cambios suceden finalmente podremos sentir que en verdad SOMOS, pues cada célula convertida/transformada de nuestro cuerpo nos lo confirmará. En consecuencia buscamos una forma más completa de ser pero siempre supeditados al exterior, al físico. Tenemos fe en que algún día podremos ser de forma verdadera, minimizando o ignorando que ya lo somos en lo más importante y aunque sea de manera incompleta o no plenamente satisfactoria.

Y entonces lo mental y espiritual, por más que nos llenemos la boca hablando de esos dos aspectos y su aludida gran importancia dentro de una condición cualquiera, en la práctica siempre serán menos que los objetivos materiales perseguidos: una imposible inmortalidad o cualquier otro atributo vampírico de fantasía, o la adquisición física de una forma animal. “Sí, ser un vampiro real está bien, pero si no eres inmortal ni tienes la fuerza de 10 hombres y no puedes alimentarte solamente de sangre, pues no eres un VERDADERO vampiro. Serás un vampiro segundón pero no un vampiro de verdad, o tienes poderes que nadie tiene o no eres nada.” “Sí, practicar desplazamientos mentales para conocer mejor mi lado animal está bien, pero son solo ejercicios preparatorios para lo real y VERDADERO, lograr la transformación física en un lobo/caballo/fénix/gato. Si no te transformas serás un medio-teriántropo, un otherkin inacabado pero no un teriántropo/otherkin completo, y por lo tanto verdadero.”

¿Y cómo se puede existir de una forma no verdadera? No se puede, y entonces no se es nada por más que uno repita hasta el hartazgo que lo primero es lo de adentro, lo mental y lo espiritual. Porque previamente y desde adentro uno ya se ha condicionado a “NO SER”, internalizando una errónea concepción de un estado estructural del ser que va mucho más allá de las circunstancias. Habremos supeditado lo que somos a lo circunstancial, y si la circunstancia es determinante para que la condición sea verdadera, entonces también lo es para que la condición exista como tal. ¿Conclusión? Como internamente creemos que todavía no somos “verdaderos” vampiros reales/therians/otherkins… no creemos internamente que existimos como tales.

 
 

5- Jerarquización de la Condición/Existencia. Como interiormente creemos que la circunstancia finalmente determina la existencia misma de la condición, dividimos el estado de existencia relacionado a una condición (que ya poseemos) en categorías, en jerarquías. Grados de existencia delimitados por la circunstancia, escalones de legitimidad pautados por ella, diferentes estados de SER y NO SER dentro de una misma condición. Y nos lo hacemos a nosotros mismos. Dentro de la condición vampírica eso no existe, incluso un vampiro real en estado latente ya ES un vampiro real aunque su condición todavía no se haya manifestado, porque ella se encuentra presente en su interior y de forma latente. Si no fuera así no podría manifestarse. Aunque no sea un vampiro real que haya adquirido toda la conciencia posible respecto a su condición, al igual que un diabético no necesita saber que tiene diabetes para serlo. Tomemos el ejemplo de un virus; si este fuera lo que determina el vampirismo entonces una persona infectada con el ya sería un vampiro al infectarse, aunque el virus no haya hecho perceptible ningún síntoma todavía. Porque si fue infectado ya se inició un cambio físico y entonces la persona es otra cosa desde ese momento: un infectado que todavía no ha somatizado los síntomas que revelan la enfermedad. Pero ya no es la persona sana que era antes de la infección porque se pasó de un estado a otro.

Esto es igualmente cierto si hablamos de estados existenciales y no de meras enfermedades físicas, que pueden ser circunstanciales. Además, creo que todo este proceso sucede de igual forma con otherkins y therians. Son lo que son, tengan o no conciencia de ello. Sí, la conciencia que posean sobre lo que son sin duda ayudará a que puedan ser otherkins y therians de una manera más completa, pero de ninguna manera podría decirse que tenían un alma humana hasta que sin motivo alguno cambiaron, pasaron a tener un alma no humana, y entonces se dieron cuenta de ello. Siempre tuvieron un alma no humana (condición), pero ahora lo saben a nivel consciente (circunstancia). La circunstancia del Despertar en vampiros reales y otherkins es la consecuencia de una condición previa, y no al revés. El Despertar no produce la condición, así como un síntoma no produce la enfermedad y un traje de bombero no convierte a una persona en un bombero.

Al jerarquizar una condición existencial lo hacemos en niveles de legitimidad. Sí, soy un vampiro real porque necesito beber sangre/energía… “Ahhh, pero si tuviera colmillos o inmortalidad sería MÁS vampiro real…” Y así con cada nuevo objeto de nuestro deseo que se quiera obtener para ser MÁS lo que sea. Bajo este punto de vista, resulta inevitable creer que uno también es MÁS o MENOS en relación a otras personas que consideramos pertenecientes a nuestra escala de jerarquía existencial. Si una escalera tiene varios peldaños es posible que distintas personas estén ubicadas en diferentes alturas, más arriba o más debajo respecto a nuestra propia posición en la escalera. Es en ese momento cuando todo se vuelve un juego de rol, una competencia infantil por ver quién es más. “¿No has logrado la forma verdadera? ¿Todavía no eres un lobo a pesar de tantas prácticas mentales y espirituales? Yo sí, y por lo tanto estoy inevitablemente un peldaño más alto que tú en la escalera del “ser un verdadero otherkin/ therian.”

 
 

6- Búsqueda de Exclusiva Legitimación Externa. Si lo físico es una condición determinante para SER y lo físico es exterior, ¿por qué no buscar en el exterior la legitimación de aquello que ya somos interiormente? Y sentiremos la necesidad de esa búsqueda exterior porque en el fondo no creemos que ya lo somos, ni que existimos de una forma verdadera y por lo tanto legítima. Cada tanto veo a alguien jugar a ser un vampiro real mediante el método de afirmar poseer “colmillos de vampiro”, súper fuerza y cosas así, tan típicas del cine de vampiros. ¿Por qué se hace esto? Porque es la forma más básica de buscar legitimación en un elemento exterior, un fetiche de poder que nos legitima para SER, colmillos vampíricos en este caso. Es además una manera de buscar legitimación ante los demás, sobre todo de aquellos que en algún grado también SON (o creo que son) aquello que yo afirmo ser. Y así se llega a la ridícula situación de una persona tratando de legitimar su vampirismo aludiendo poseer colmillos de vampiro “naturales”. Y ni los colmillos de vampiro como tal existen ni los vampiros tampoco; no al menos los de la ficción, esos colmillos solo son un tópico más del cine de vampiros. En todo caso pueden existir dientes caninos más largos de lo habitual por una mutación genética perfectamente posible, algo que no te hará más vampiro real que nadie. Ah sí, también te puedes implantar colmillos artificiales si quieres, pero los “colmillos naturales” de una criatura de ficción por lógica no pueden haber existido nunca. Como no existe la cola del Gato de Chesire o las orejas de Shreck.

Con las personas que afirman ser verdaderos teriántropos y haber logrado la transformación física ocurre lo mismo, y por ello Orion Sandstorrm menciona ese engaño en su Otherkin Timeline, donde queda claro que hay personas dispuestas a PAGAR para SER porque en su interior consideran que si físicamente no son un lobo, tampoco lo pueden ser interiormente. Aunque juren y juren lo contario. Y con supuestos vampiros que te convierten en un “verdadero” vampiro es lo mismo. Nadie pagaría por algo que ya posee, ¿verdad? En todo caso uno está dispuesto a hacer muchas cosas para lograr aquello de lo que carece, o cree carecer.

 
 

7- Legitimación Externa = Fe Sobre Pruebas. Como interiormente ni siquiera nos adjudicamos un verdadero estado existencial independiente de las circunstancias, todo se vuelve un asunto de fe. La “falta de fe” interna por la cual en verdad no creemos ser lo que decimos ser, aunque lo afirmemos rotundamente, esa falta interior de fe se traduce en una búsqueda de legitimación que solo necesita de más fe y no de pruebas. Porque la fe mal entendida es ilimitada, solo depende de nosotros y no del exterior, exactamente todo lo contrario de lo que sucede con las pruebas sobre una supuesta conversión vampírica o transformación física. Y así, paradójicamente, creyendo que eludimos por medio de la fe la dependencia hacia el exterior y las circunstancias, creyendo que nos liberamos de los límites autoimpuestos, en realidad confirmamos y aumentamos esa dependencia. Por si fuera poco, en el proceso de búsqueda de legitimación externa le otorgamos un papel principal a personas que, sin ninguna prueba fehaciente, afirman poder convertirse/convertirte, o transformarse/transformarte en un vampiro/lobo, etc. Porque una fe de ese tipo no necesita prueba alguna, puedes dar y recibir toda la que quieras… Pero ofrecer pruebas sobre esas afirmaciones no es tan fácil, ¿verdad?

Y cuando te manejas desde una “falta de fe” interior construida desde una confusión, la cual te lleva a dudar permanentemente de existir en forma legítima desde tu condición de vampiro real/otherkin/therian, aceptar algo que no es una cuestión de fe como si lo fuera es una forma muy satisfactoria de sentir que es posible SER… Solo necesitas un poco más de fe; y tienes muchas ganas de tener más fe porque tienes muchas ganas de existir verdaderamente, tienes ganas de salir del limbo de la no existencia que has construido tú mismo en tu mente. Además las pruebas pueden desilusionar si finalmente se demuestra que no existen como tales, o que no son suficientes para confirmar o alimentar mínimamente la fe, las pruebas pueden destruir la maltrecha fe que tienes en ser lo que afirmas ser… Incluso puede suceder que las pruebas te “digan” que NO ERES si no es de tal o cual forma y según el punto de vista de quien define las pruebas requeridas para SER; en cambio la fe siempre puede alimentarse con más fe. Una afirmación inverosímil/falsa y sin prueba alguna que la sustente… pues se sustenta holgadamente en tu falta de fe interior, la cual se transforma en una fe ciega hacia lo exterior, por ejemplo hacia una afirmación sin fundamento por parte de otra persona.

Finalmente, todo lo que no has encontrado dentro de ti mismo por confundir Ser y Estar, Ser y Tener, Condición y Circunstancia, todo lo que no has podido generar con una honesta búsqueda interior sobre tu condición, ahora se ha convertido y transformado en una fe ciega en cualquiera que te diga lo que necesitas escuchar. Eres un vampiro real, un otherkin, y un therian, que prácticamente pide permiso, ruega por existir a través de la fe basada en el primer mentiroso que aparezca. Llegados a este punto: ¿Podrías estar más lejos del aspecto mental y espiritual de tu propio ser? ¿Podrías estar más lejos de ser lo que deseas ser, incluso si ya lo eres?

Y entonces ERES y ESTÁS prisionero de la mentira, el engaño y la manipulación, tres cosas que pueden sostenerse con fe pero nunca con pruebas. Sobre todo si hablamos de conversiones y transformaciones físicas. Finalmente necesitas tanto SER por fuera que SER por dentro ya no tiene un peso real, lo mental y espiritual pasa a ser algo bonito y pintoresco, pero nada más. Esos anhelados poderes vampíricos de película o esa transformación física ahora valen más, mucho más que todo lo que ya eres por dentro. Porque son reales, mientras que lo mental y espiritual, todo lo que eres… Hace tiempo que perdió la categoría de “real” en tu cabeza. Y así, mientras repites la letanía de “lo mental y espiritual es lo más importante”, en realidad darías lo que sea por tener dos colmillos de vampiro o un poco de pelo animal para SER. Has llegado al punto de Pagar para Ser, y aunque no lo hagas con dinero el precio ya es muy alto. Ya lo estás pagando desde el principio de la confusión y si alguna vez te estafan económicamente, eso será solo una consecuencia más de un largo y erróneo proceso interior.

Ahora eres una presa fácil de personas que quizás nunca fueron ni serán tan auténticas como tú, que al menos prefieres la duda antes que la mentira, la insegura fe interior antes que el abuso emocional sobre personas confundidas. Porque los honestos pueden dudar pero a un mentiroso las dudas le importan nada, ellas solo son un impedimento para sus propios fines y la mentira el medio para lograr sus objetivos. ¿No es tristemente irónico? Ahora te has convertido en un vampiro real que para existir como tal depende de una supuesta realidad definida y pautada por otro, por alguien que te vende una receta para ser, un mercader del vampirismo realo de la teriantropía. Quizás no pierdas dinero, quizás no estés dispuesto a pagar de esa forma, pero sin duda no te resultará gratis llegar a esta situación.

 
 

8- Legitimación Externa = Profetas de la Conversión/Transformación. Una de las definiciones de Profeta es la que sigue: “Hombre que por señales o cálculos hechos previamente, conjetura y predice acontecimientos futuros.” Y tiene la misma raíz que la palabra Promesa, uno de cuyos significados es: “Augurio, indicio o señal que hace esperar algún bien.” Un profeta es alguien que promete algo a futuro, un pronosticador del clima existencial; anuncia lo que llegará y se supone que es infalible, por eso es un profeta. Si no augura algo, aunque sea malo, no tiene ninguna oportunidad de ser considerado como tal, ni credibilidad alguna. Y el profeta que augura cosas buenas es mucho mejor bienvenido. ¿Qué prefieres? ¿Un profeta que anuncie el apocalipsis bíblico….? ¿O uno que anuncie un futuro lleno de conversiones vampíricas y transformaciones teriantrópicas? Y los profetas no se manejan por pruebas porque anuncian algo que todavía no pasó, es aquí donde entra en juego tu fe en ellos.

Cuando una persona se acerca a ti afirmando que es un vampiro “convertido” dotado de poderes sobrenaturales, que es inmortal o que puede convertirte en alguien similar; o cuando alguien afirma haber logrado la transformación física en un lobo o en una forma intermedia como un hombre lobo, en un coyote, un tigre, un águila, etc.; cuando esas cosas suceden, para la persona que hace la afirmación es muy fácil engañarte porque tú se lo has puesto muy fácil de antemano. No hay pruebas de que te puedas convertir en un vampiro, mucho menos en uno con las características de fantasía de los juegos de rol y las películas, tampoco las hay de que ningún teriántropo u otherkin haya logrado a día de hoy alterar su organismo desde su cuerpo físico humano hacia un animal cualquiera. Sencillamente el cuerpo humano no puede hacer eso, carece de la capacidad o habilidad necesarias.

Pero aun así la mentira y la estafa funcionan muy bien, sobre todo en la red. Y tan bien lo hace que los mentirosos muchas veces ni siquiera son cuestionados por hacer afirmaciones aventuradas sin presentar pruebas, y desde luego no las presentan; en primer lugar porque no se puede brindar pruebas verdaderas de una afirmación falsa, pero en segundo lugar porque las personas que previamente han mal internalizado conceptos sobre su propia condición, se lo han puesto muy fácil. Y uno usualmente no le pide pruebas a alguien si considera que no está en el mismo nivel que su interlocutor, si uno escucha una compleja teoría genética apenas puede entender de qué se habla si no es un médico especializado en genética. Si es un médico ya puede entender bastante, y si además sabe mucho de genética por ser la especialidad conocida, entonces puede entenderlo todo y ver las posibles fallas en las afirmaciones hechas. “¿No sabes de qué estoy hablando porque no tienes conocimientos suficientes? No importa, con que tengas fe es suficiente.” Ese es el mecanismo por el cual alguien actúa como un profeta sobre otros, Catherene NightPoe hacía eso. Un poco de ideas pseudo científicas y nada más, algo que se veía bien desde lejos y muy mal de cerca, ideas sueltas encadenadas bajo el nombre “teoría”. Porque dentro de ellas estaba la promesa latente de un virus vampírico conversor de seres humanos normales en poderosos vampiros. Una idea tomada de la realidad (virus) distorsionada para hacerla “creíble” ante personas dispuestas a escuchar a un profeta antes que a un científico, de esta forma el virus fue un artículo de fe que no necesitaba siquiera existir para que creyeran en él. Fe se come a Pruebas, jaque mate a la verdad entendida como producto de una legítima búsqueda interior acompañada de una también legítima búsqueda de pruebas en el conocimiento científico.

Y esto se vuelve mucho más difícil en algo tan subjetivo como un estado del ser, una condición en lugar de un virus, aunque la condición comparta aspectos con lo físico. Porque la persona previamente ya le adjudicó un valor preponderante hasta lo exclusivo a un tipo de conversión/transformación física, que cree hará más válida su propia condición y existencia. De esta forma se ha ubicado en un lugar inferior al de la persona que hace afirmaciones inverosímiles y/o falsas, se ha puesto a sí mismo varios escalones más abajo en la escalera de la existencia. Se lo ha puesto mucho más fácil a otra persona para mentir y manipular, otorgándole un lugar superior al propio y basándose en una errónea concepción sobre sí mismo. Y una persona que necesita validar su propia existencia, ¿con qué derecho cuestionaría a alguien cuyas afirmaciones parecen ser imprescindibles para legitimar esa misma existencia? ¿Qué ánimo tendría para hacerlo? ¿Sentiría que tiene derecho a cuestionar a una persona a la que ya considera en una jerarquía existencial superior, incluso antes de que esta diga ninguna mentira? La persona que miente es solo la pieza faltante en un edifico mal construido, la consecuencia final.

Inevitablemente en esta situación se establece una relación de desigualdad entre las personas y una miserable manipulación de unas hacia otras.

 
 

¿Es esto lo que deseas?

Por todo lo mencionado en los ocho puntos anteriores es que todavía hay personas que tienen “fe” en llegar a ser vampiros, teriántropos lobos, elfos, pegasos, etc., (pongan el nombre que quieran allí) porque si su fe está puesta en “llegar a ser” eso solo puede significar que en verdad no creen ser actualmente. Y si eres un vampiro real, otherkin o teriántropo, no necesitas “llegar a ser”, porque ya lo eres. Que no estés conforme al 100% con ello es otro tema y no el punto principal. Que un alpinista no haya llegado a la cima del Everest no significa que no sea un alpinista, y si no llegara nunca sería un alpinista igualmente porque no se puede llegar sin haber escalado, pero sí se puede escalar sin llegar. Escalar es condición, llegar solo una circunstancia. Y condición y circunstancia no son lo mismo, si lo fueran solo los que han llegado a la cima del Everest serían considerados verdaderos alpinistas.

 Y las personas que te mienten podrán decirte lo que sea con tal de seguir ocupando un lugar supuestamente superior al tuyo; incluso pueden decirte que no se creen mejores que tú, que son tus iguales porque lo espiritual y lo mental son lo primero, que ser un “verdadero” vampiro también tiene sus problemas (he visto morir a toda mi familia y amigos en estos siglos, bla, bla, bla…), o que ser un “verdadero” lobo es lo de menos (transformarse no lo es todo, lo importante es como mejoras espiritualmente, bla, bla, bla…) Y podrán decirte que por equis razón no van a darte las pruebas de sus afirmaciones, pero siempre te estarán faltando el respeto al hablar contigo, siempre serán hipócritas en cada palabra, por mentir en primer lugar, por no presentar las pruebas en segundo lugar.

Porque si sus afirmaciones fueran ciertas tan solo el hecho de presentarlas sería una gran contribución al tema que estamos tratando y una verdadera demostración de respeto hacia todos, incluyendo a los que todavía no se consideran a sí mismos seres verdaderos aunque ya lo sean. Aunque lo hayan sido siempre, desde mucho antes de que llegara la primera mentira, condición antes que circunstancia. Sería como decir: “No tengas más dudas, aquí están las pruebas. Quizás no lo hayas logrado todavía pero ahora ya sabes que es posible. Ahora sabes que se puede SER en forma completa, física, mental, y espiritualmente. Lo tendrás que lograr tú mismo, claro, pero ya no hay lugar para dudas, el objetivo es posible.” Sería una relación honesta, sin una jerarquía para poder SER dividiendo a las personas en “soy” y en “no soy”, sería estar en el mismo peldaño espiritual, una verdadera relación entre iguales y un respeto verdadero, más allá de las circunstancias físicas de estar en tal o cual cuerpo.

Yo siempre digo que Catherene NightPoe le faltó el respeto en primer lugar a sus propios seguidores al actuar como actuó, mintiendo descaradamente sin presentar prueba alguna. Y nadie que te falte el respeto de esa forma merece considerarse alguien verdadero por dentro, mental y espiritualmente. Y si no es una persona verdadera interiormente, ¿cómo podría ser físicamente un verdadero vampiro convertido, un teriántropo lobo o un otherkin grifo? ¿En base a mentiras y manipulación, en base a aprovecharse de personas que subestiman el propio potencial de lo que ya son?

Pero además, si esa persona fuera realmente lo que dice, exteriormente la criatura  que tú interiormente deseas ser, y por dentro alguien mentiroso, falso y manipulador… ¿Es esa una conversión deseable, es esa la verdadera forma que deseas tener? Si tu respuesta es sí, entonces por favor deja tú también de ser un hipócrita. Olvídate de esas tonterías que solías mencionar, lo “mental” y lo “espiritual”, olvídate de “llegar a ser”, porque ya lo eres.

Lo has logrado, ERES el comprador que el vendedor necesita, ahora solo necesitas todo el dinero que puedas reunir.

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