Síndrome de Renfield – Vampirismo Clínico

Esta es la traducción al castellano de un fragmento de Los vampiros, hombres lobo, y demonios. Informes del Siglo XX en la literatura psiquiátrica del psicólogo Richard Noll. Publicación Brunner/Mazel, Inc. Nueva York, Nueva York. © 1992.

El texto traducido comienza con referencias a BramStoker (1847-1912) y su libro Drácula, al libro PsychopathiaSexualis (1886) del neurólogo y psiquiatra Richard van Krafft-Ebing (1840-1902), el especialista británico HerschelPrins y otras personas; para luego pasar a explicar el Síndrome de Renfield. Es esta descripción del síndrome y sus fases, para referirse al llamado vampirismo clínico, lo que es harto citado como causa del vampirismo. Por muchas razones creo que no tiene nada que ver con vampiros reales y lo que nosotros entendemos como vampirismo o condición vampírica, pero es interesante leerlo para ver porque es así. De ahora en adelante la traducción:

 
 

De acuerdo a la leyenda del vampiro, es realmente sólo después de la primera alimentación de una víctima del vampiro, la primera degustación de la sangre, que los individuos cruzan la línea y se convierten en vampiros. Entonces ellos deben servir para siempre al ansia loca de la sangre que esta experiencia inicia. Este cruce de la línea, la violación de un tabú cultural contra el beber sangre, es lo que marca el inicio de la enfermedad del vampirismo, tanto en la leyenda y de hecho. Por esta razón, el fenómeno moderno llamado “vampirismo clínico” es quizás el más entendido en términos de la primitiva teoría de una enfermedad causada por la violación de un tabú (ver la introducción a este libro). La emoción experimentada al involucrarse en un acto prohibido sólo refuerza el comportamiento y aumenta la probabilidad de que se repita una y otra vez.

HerschelPrins (1984), una autoridad británica sobre vampirismo clínico cuyo trabajo ha sido inestimable en la definición del síndrome, señala que en la literatura psiquiátrica la palabra “vampirismo” se ha utilizado para cubrir un espectro de fenómenos. Actividades poco comunes como la necrofagia (comer la carne de muertos humanos), necrofilia (excitación sexual y el convenio con cadáveres), canibalismo, y otras secuelas de un lustmord (asesinato sexual), como el necrosadismo (abuso de cadáveres) se han incluido bajo esta etiqueta desde el siglo 19, en adición al tradicional significado de beber la sangre de otros (vampirismo) y la propia sangre (auto vampirismo). Todas estas actividades se discuten juntas en un documento sobre “síndromes sexuales inusuales” por Rebal, Faguet, y Woods (1982). (1)

Es perfectamente concebible que BramStoker entrara en contacto con la traducción de 18912 al Inglés de PsychopathiaSexualis (1886), del famoso neurólogo y psiquiatra alemán Richard van Krafft-Ebing (1840-1902), que contiene muchas intensas historias de casos de asesinatos sexuales con necrofagia, necrofilia, ingesta de sangre, y la excitación sexual que algunos individuos sólo pueden experimentar cuando ven sangre fresca fluyendo, o imaginan que lo hacen, de sus parejas sexuales. Los vampiros en el libro de Stoker realizan espantosos asesinatos sexuales en hombres, mujeres, e incluso en niños que son similares en tono a los gráficos ejemplos proporcionados en el famoso texto de Krafft-Ebing. El experto del siglo 19 en patología sexual define “lujuria-asesinato” como “la lujuria potenciada como crueldad, lujuria asesina que se extiende a la antropofagia” (Krafft-Ebing, 1892, p. 62). El más citado de los asesinatos sexuales semejante a vampiros citado por Krafft-Ebing es la historia usualmente citada de un viñador de 19 años de edad, con el nombre de Léger:

Caso 19…. Desde la juventud de humor cambiante, silencioso y tímido ante la gente. Comienza a salir en busca de una situación. Él vaga alrededor de ocho días en el bosque, allí captura a una muchacha de doce años, la viola, mutila sus genitales, le arranca el corazón, come de el, bebe la sangre, y entierra los restos. (Krafft-Ebing, 1892, pp. 63-64)

El artículo de Prins de esta colección incluye su esquema de clasificación de los diferentes grados de lo que él considera es la mejor definición de vampirismo. Como él mismo señala, se basa en el trabajo de Bourguignon (1977, 1983). El modelo de vampirismo clínico propuesto aquí (y en base a una lectura de muchas de las historias de casos más abajo) define el síndrome de acuerdo a un curso discernible que se corresponda a todas las historias de casos en uno o varios de sus aspectos. También se propone que el síndrome sexual de fetiche de sangre definido aquí como vampirismo clínico debe llevar una nueva etiqueta epónima en futuros tratamientos psiquiátricos y ser renombrado síndrome de Renfield, en honor al personaje de Drácula de BramStoker, que portaba muchos de los signos y síntomas clásicos del trastorno.

 
 

Las siguientes son las características propuestas del síndrome de Renfield:

Un acontecimiento fundamental a menudo conduce al desarrollo del vampirismo (beber sangre). Esto ocurre generalmente en la infancia, y la experiencia de sangrar o el sabor de la sangre se encuentra “emocionante”. Después de la pubertad, esta excitación asociada con la sangre se experimenta como un despertar sexual.

La progresión del síndrome de Renfield sigue un curso típico en muchos casos:

El auto vampirismo generalmente se desarrolla primero, por lo general en la infancia, inicialmente al auto inducir raspones o cortaduras en la piel para producir sangre, la cual es luego ingerida, para luego aprender como abrir los grandes vasos sanguíneos (venas, arterias) con el fin de tomar un constante flujo de sangre caliente de forma más directa. La sangre puede entonces ser ingerida en el momento de la apertura, o se puede guardar en frascos u otros recipientes para beberla más tarde o por otras razones. La masturbación con frecuencia acompaña a las prácticas autovampirísticas.

La zoofagia (literalmente, la alimentación de seres vivos, pero más específicamente el consumo de su sangre) puede desarrollarse antes del auto vampirismo en algunos casos, pero usualmente es lo próximo a desarrollar. Las personas con síndrome de Renfield pueden ellos mismos atrapar y comer o beber la sangre de seres vivos como insectos, gatos, perros, o aves. La sangre de otras especies puede ser obtenida en lugares tales como mataderos e ingerida entonces. La actividad sexual puede acompañar o no a estos actos.

El vampirismo en su verdadera forma es la próxima etapa a desarrollar, obteniendo y bebiendo la sangre de seres humanos vivos. Esto se puede hacer mediante el robo de sangre de hospitales, laboratorios, etc., o tratando de beber la sangre directamente de otros. Generalmente esto implica algún tipo de actividad sexual consensual, pero en casos del tipo asesinato sexual y otros crímenes violentos no letales, la actividad sexual y el vampirismo pueden no ser consensuales.

La compulsión por beber sangre casi siempre tiene un fuerte componente sexual asociado a ella.

La sangre puede tomar a veces un significado casi místico como símbolo sexual de vida o poder, y, como tal, una experiencia de bienestar o de atribución de poder será reportada por las personas con síndrome de Renfield después de tales actividades.

Las personas con síndrome de Renfield son principalmente varones.

Las características definitorias del síndrome de Renfield es la compulsión de beber sangre. Otras actividades relacionadas como la necrofilia y necrofagia, que no tienen como su objetivo el beber sangre, no se consideran aspectos de este trastorno.

Esta es la traducción al castellano de Status del Vampirismo y el Autovampirismo, artículo de A. Bourguignon, donde se define conceptualmente ambas patologías, tratamos aquí de casos del llamado vampirismo clínico. Nuevamente vemos aquí la descripción de patologías extremas, con implicaciones de violencia sexual, mutilación, etc.:

Cualquier interpretación de la perversión llamada vampirismo debe tomar en consideración los mitos en los que las relaciones entre los vivos y los muertos (vampiros, íncubos, súcubos, etc.) están representados, mitos a través de los cuales las personas vivas proyectan sobre los muertos en ambivalentes, sexuales y agresivos, deseos que tenían para con los muertos cuando aún estaban vivos.

Clínicamente la palabra vampirismo debe ser utilizada para nombrar todos los actos sexuales o agresivos, tanto si el chupar sangre sucede o no, cometido en una persona muerta o moribunda. En un tercio de los casos el acto tiene tanto componentes sexuales como  agresivos (la mutilación del cadáver); en los otros dos tercios el acto sólo parece tener un componente sexual (placer sexual en la presencia de o en contacto con el cadáver).

El origen y el significado de esta perversión excepcional es discutida. El auto-vampirismo, aún más excepcional que el vampirismo, difiere de este último por el hecho de que la succión de sangre es el síntoma esencial y por el hecho de que no está en el lado de sadismo sino en el lado del masoquismo. A la luz de dos historias clínicas, una de ellas nunca antes publicada, y sobre la base de la teoría freudiana del masoquismo, una interpretación de los datos es planteada.

 
 

Observaciones

Leyendo ambos textos sobre casos de vampirismo clínico resalta la gravedad de las patologías descriptas, donde están presentes actos tan aberrantes como secuestros, violaciones, pedofilia, tortura de seres vivos y cadáveres, asesinatos, necrofagia, necrofilia. Sin embargo eso no es el motivo de estos comentarios, pues sería pueril señalar lo que es obvio para cualquier persona y no sólo para un psicólogo o psiquiatra forense especializado en estos casos. No es necesario que ningún especialista nos aclare que esos actos solo pueden ser propios de personas desequilibradas.

El problema es cuando se intenta adjudicar a las personas que tienen la condición de ser vampiros reales, el hecho de padecer de Vampirismo Clínico o Síndrome de Renfield. Es por ello que se hace necesario aclarar ciertos puntos al respecto.

1- Los vampiros reales no sufrimos de Vampirismo clínico ni Síndrome de Renfield. ¿Por qué esto es así? Porque no tenemos los síntomas de dichas patologías ni procedemos por tanto a actuar en consecuencia.

2- Los vampiros reales no cometemos actos de secuestro, tortura, asesinato, violación, actos de abuso sexual y pedofilia, no tenemos sexo con cadáveres de seres humanos, no comemos cadáveres ni los mutilamos. No hacemos nada de eso para conseguir placer sexual y/o sangre.

Vampiros reales muy conocidos en la comunidad como Sanguinarius, SphynxCat, Merticus, Zilchy, Vyrdolak, Michelle Belanger, LadyCG, Saravasti y otros, llevan adelante una intensa actividad en la comunidad de vampiros reales, algunos de ellos durante mucho más de 10 años y a través de páginas webs personales, foros, conferencias, participación en medios masivos de comunicación, entrevistas, etc. Resulta ridículo suponer entonces que durante todo ese tiempo estas personas han cometido actos tan terribles y nadie se ha dado cuenta durante los últimos casi 20 años, en los que la comunidad de vampiros reales tuvo un gran crecimiento.

3- Igual de ridículo que si aplicamos ese razonamiento a toda la comunidad de vampiros reales. En la encuesta Vewrs – Avewrs respondieron unos 950 miembros de la comunidad, de diferentes países. ¿Debemos suponer que somos una comunidad de asesinos, secuestradores, torturadores, pedófilos, abusadores sexuales, necrófagos, necrofílicos, y mutiladores de cadáveres, que actuamos impunemente desde hace más o menos unos 20 años?

¿Y nadie se dio cuenta de la montaña de cadáveres y personas desaparecidas que producen al menos 950 personas con esas características tan aberrantes? ¿Personas así concurrirían abiertamente a participar en documentales sobre vampiros, escribirían libros sobre vampiros y su relación con la energía, darían conferencias, realizarían encuentros, accederían a ser entrevistados, realizarían videos para colgarlos en YouTube explicando que son realmente los vampiros reales?

¿Personas así recomendarían no confundir al vampiro mítico con vampiros reales, hacerse análisis médicos para descartar otras posibles causas del vampirismo, recomendarían medidas de seguridad y salud para los vampiros reales y sus donantes? Cuando escucho que a los vampiros reales se nos considera casos de vampirismo clínico o de Síndrome de Renfield, me doy cuenta de la poca seriedad con que se está dispuesto a hablar de vampiros reales y vampirismo.

4- Tampoco forzamos a nadie a brindarnos su sangre y por ello es que buscamos Donantes, personas que por su propia voluntad y con el conocimiento de que donan sangre a un vampiro real para su consumo, deciden brindar un poco de ella. Además esto se realiza sin poner en peligro la salud física y mental del Donante y el Vampiro, realizando los análisis clínicos para descartar el contagio de enfermedades y tomando todas las precauciones de salud e higiene para prevenir infecciones, heridas, cicatrices, etc. Antes, durante y después de la donación.

5- Muchos vampiros reales no consumimos sangre. Pretender diagnosticar con Vampirismo Clínico o Síndrome de Renfield a un vampiro real que se alimente de la lluvia, de un chakra de su donante, o de la abundante energía reunida por una multitud en un concierto de música, es realmente absurdo. Y es además no querer contemplar la complejidad del problema de la condición vampírica, es intentar meter algo demasiado grande en un recipiente demasiado chico.

6- Ambas patologías se centran en el consumo de sangre y en actos aberrantes. Los segundos no tienen nada que ver con vampiros reales y vampirismo, lo primero es solo aplicable a algunos vampiros y lejos de cuestiones perversas y patológicas como torturar, matar, etc.

Y también ambas patologías excluyen tres puntos; en primer lugar todos los otros síntomas que los vampiros reales tenemos y que nos lleva a definirnos como tales, en segundo lugar el simple hecho de que llevamos vidas normales. Tenemos trabajos, familias, amigos, carreras universitarias, pagamos impuestos y alquileres, viajamos en automóvil, nos vamos de viaje, nos casamos, nos divorciamos, salimos a bailar o al cine, leemos libros, vamos al baño a hacer nuestras necesidades, etc.

Por último, los vampiros reales no consumimos nuestra propia sangre, eso nos quitaría parte de la energía de la que carecemos, sencillamente no tiene sentido practicar el autovampirismo para un vampiro real. Todo eso nos diferencia de una persona que sufre de vampirismo clínico y comete actos de tanta gravedad.

7- El nombre de Síndrome de Renfield es una propuesta de nombre para una patología, nada más. No es un nombre aceptado oficialmente por la comunidad científica y médica de ninguna parte del mundo. No figura en el manual DSM-5 Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, de la American PsychiatricAssociation, ni tampoco figura en el CIE-10 Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud.

Así que además se está adjudicando una patología, no suficientemente estudiada como para incluirla en los manuales de salud más prestigiosos del mundo, y se lo hace sobre todo un grupo de personas que pertenecen a una comunidad de lo más diversa en cuanto a cultura, edad, sexo, lenguaje, historia de vida, hábitos, formación educativa, etc. Y así se estigmatiza a un grupo muy heterogéneo de personas al cual realmente se conoce muy poco, pretendiendo unificar a todos ellos bajo un diagnóstico médico que no contempla las variantes específicas de cada caso.

8- El llamado “vampirismo” clínico tampoco es de por sí una enfermedad que figure como tal en ambos manuales de salud, DSM-5 o ICE-10. Es el nombre asociado comúnmente a patología/s en donde la sangre tiene alguna importancia, ya sea por el consumo de esta, su uso en prácticas sexuales, etc.

9- Así como se señala que las personas con Síndrome de Renfield son principalmente varones, cabe señalar que la mayoría de los integrantes de la comunidad de vampiros reales son mujeres, tal como se desprende de las encuestas VEWRS – AVEWRS, específicamente de la pregunta 001: ¿Sexo?. Un 63,77 de los vampiros reales que participaron en las encuestas son mujeres. Esto por lógica hace más difícil que el Síndrome de Renfield puede ser aplicado como explicación general para toda la comunidad de vampiros reales y como causa de su vampirismo.

 
 

NOTAS DE TRADUCCION

1- No me queda claro el origen del término “lustmord”, al parecer proviene al menos en parte del alemán. “Lust”= lujuria y “mord”= asesinato. Su significado es un asesinato con motivación sexual.
 
 

ENLACES

American Psychiatric Association – DSM-V

DeSales University

Midlands Centre for Criminology and Criminal Justice

Organización Mundial de la Salud – CIE-10

Psychopathia Sexualis

PubMed.gov – A Bourguignon – Status of vampirism and autovampirism

6 Respuestas a “Síndrome de Renfield – Vampirismo Clínico

    • Respuesta: Hola… Gracias por escribir. Verás, uso el término vampiro real para referirme al concepto que se maneja en la comunidad de vampiros reales, no para hablar de vampiros del mito y la ficción popular. El término “vampiro real” refiere a un ser humano que experimenta la condición de vampirismo real, lo que hace que necesite consumir, sangre, energía sutil, o ambas cosas, para sustentar un adecuado estado de salud. Definición de vampiro real del artículo “FAQ Vampiros Reales”:

      Es una persona que posee una necesidad adicional de alimentación, necesaria para mantener un adecuado estado de bienestar general a nivel físico, mental, y espiritual. Un vampiro real suma a la alimentación normal en cualquier ser humano una extra, consistente en sangre, energía sutil, o ambas, lo que puede ser tomado de diversas fuentes. Esta necesidad es estructural a la condición de vampiro real y de carácter permanente, una persona con dicha condición necesita alimentarse de esa forma especial continuamente para sustentar su estado de bienestar, ya que por alguna razón todavía desconocida le es imposible obtenerlo y conservarlo como lo haría una persona común. La necesidad de una nutrición adicional es lo que diferencia a un vampiro real de una persona que no lo es.

      Si deseas más información por favor lee la sección FAQs y Vampiros Reales de Noctalium.
      Saludos…

    • Respuesta: Hola… Gracias por tu mensaje. Verás, no sabemos a qué se debe el fenómeno del vampirismo real. Existen varias teorías al respecto, pero todavía no tenemos una respuesta a ello. No sabemos si se trata de una enfermedad o de otra cosa, algunos en la comunidad de vampiros reales piensan que puede ser una enfermedad de origen físico o mental, pero muchos otros no creen eso. Como no sabemos si es una enfermedad porque eso no se ha determinado, no podemos hablar de una “cura”. Puedes leer el artículo sobre Teorías de Origen en la sección FAQs para informarte mejor sobre este tema.
      Saludos…

  1. gloria a dios que esta clase de vampiros clínicos no le hacen daño a las personas……pero no todos son así. porque a través de la historia de la humanidad se han registrado casos espeluznantes de esta condición, y la gente común al oír vampiro lo asocia con estos casos.

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