Síndrome de Fatiga Crónica

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) no es una enfermedad nueva, hay conocimiento de esta desde hace por lo menos dos siglos, pero ha tenido una gran difusión en los últimos años debido a un mayor reconocimiento oficial de la misma por parte de gobiernos y organismos de salud internacional, como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si no lo tenía antes, e incluso si se negaba su existencia como enfermedad específica, es en parte a su particular forma de manifestarse y al enfoque empleado para su estudio. En los últimos dos años el avance producido por el descubrimiento e investigación sobre un retrovirus asociado al SFC ha producido gran repercusión mediática, llegando algunos países a prohibir que personas diagnosticadas con dicha enfermedad donen su sangre por temor a un posible contagio. También ha sido asociada a los vampiros reales y al vampirismo como posible explicación del mismo debido a varios síntomas coincidentes.

Es interesante que los mayores descubrimientos respecto a SFC se hayan hecho al abordarla como síndrome y estudiándola desde un aspecto clínico general, sin descartar estudios específicos desde diversas subramas de la medicina, es decir se ha considerado una visión más amplia e integral de la patología como objeto de estudio, para luego acotar el campo de investigación sobre esta enfermedad de complicado diagnóstico. Se ha comenzado por ver el tamaño del bosque para luego tratar de identificar un árbol en particular. Una visión más holística en definitiva. Semejante y productivo punto de vista debería igualmente ser aplicado al estudio del vampirismo como posible patología (si finalmente lo es o no, ya es otro asunto), dejando la facilista y tentadora idea de asociarlo como fenómeno a tal o cual enfermedad conocida y comenzando a estudiarlo desde cero, con una perspectiva que involucre todas las ramas de la ciencia y del conocimiento humano.

Es de destacar el enorme trabajo de difusión que han hecho sitios como SFC EM Investigación, Liga SFC, Fibromialgia.Nom.Es, Fundación FF, Mercuriados y Fundación Fatiga.org; llevado adelante por personas afectadas con Síndrome de Fatiga Crónica, Encefalopatía Miálgica, Síndrome de Sensibilidad Química y otras. Resulta paradójico casi hasta el absurdo, que personas afectadas de una patología cuya principal característica es la fatiga crónica y mental, hayan hecho tanto y tan bien para que se reconozca e investigue adecuadamente el SFC, haciendo frente a la no aceptación inicial del síndrome como una enfermedad real por parte de la ciencia oficial y los gobiernos de muchos países. Recomiendo especialmente esos sitios como excelentes ejemplos del esfuerzo comunitario bien dirigido.

El Síndrome de Fatiga Crónica es una enfermedad cuyo principal síntoma es la fatiga física y mental permanente e intensa, que no mejora con el descanso, puede agravarse bajo ciertas condiciones y además no responde a causas conocidas, por lo que se la considera como una enfermedad idiopática o de origen desconocido. El SFC produce una severa incapacidad en el enfermo, pudiendo reducirse su desempeño después de la manifestación de la enfermedad en hasta más de un 50%. Muchas veces aparece luego de un cuadro semejante al de una gripe, por lo que ya desde hace tiempo se pensaba que podría estar relacionada con algún tipo de virus. Es una enfermedad de manifestación multisistémica porque afecta a varios sistemas del cuerpo humano: sistema endócrino, inmunológico,  cardiovascular y neurológico.

Debe entenderse que cuando hablamos de fatiga asociada al SFC no lo hacemos de una sensación meramente subjetiva y explicable desde lo psicológico; el cansancio de los afectados es muy real e incapacitante en todas las áreas, física y mental, perjudicando su vida social, familiar, laboral, etc. Sin embargo, y debido a la multitud de síntomas que puede experimentar una persona con SFC, en un comienzo se lo explicaba como una enfermedad inexistente desde lo físico y causada por problemas psicológicos, lo que producía una gran frustración en los afectados, quienes durante mucho tiempo no fueron reconocidos como tales ya que tampoco la ciencia oficial reconocía esta enfermedad.

Esto ha cambiado y hoy por hoy la OMS la reconoce en su Clasificación Internacional de Enfermedades bajo el Código G93.3, con el nombre de Postviral Fatigue Syndrome (Benign myalgic encephalomyelitis), esto es Síndrome de Fatiga Postviral. Hay una explicación para este desconocimiento, ya que cabe preguntarse porque no reconocer una enfermedad que presenta tantos y variados síntomas. Pues justamente por eso. Al haber tantos síntomas el SFC era asociado a otras enfermedades ya conocidas y estudiadas. Otro problema es que el síndrome era tratado desde diversas áreas especializadas de la medicina y no de forma general, se abordaban los síntomas presentados y no se veía más allá de eso.

Si un enfermo de SFC presentaba problemas digestivos entonces un médico especializado en el sistema digestivo lo trataba, asociando los síntomas a enfermedades digestivas conocidas, y lo mismo sucedía para con los otros síntomas presentados y cada área médica que intervenía. Cada médico especializado diagnosticaba una posible enfermedad conocida, desde su área de saber médico y nada más. Resultado: se diagnosticaba el SFC como si este fuera muchas otras enfermedades pero no se lo reconocía como un síndrome con características propias y distintas a toda otra patología. Se observaba muy de cerca muchas hojas de distintos tamaños y colores, pero nunca se alejaban los observadores lo suficiente como para ver el árbol. Además se han usado muchos nombres para esta enfermedad: encefalomielitis alérgica, enfermedad de Islandia, síndrome de la disfunción inmune, síndrome de la disfunción inmune neuroendocrina o posviral, neurastenia o enfermedad Royal Free, y hay más nombres todavía.

Para complicar aún más la situación, el SFC se manifiesta de manera muy diversa en cada persona, los síntomas varían de uno a otro y su intensidad y duración también. Ejemplo: una persona que en verdad padece SFC se presenta al médico. Ya padece desde hace al menos seis meses la gran fatiga que lo incapacita y afecta severamente su vida. Sin embargo sus síntomas son un poco de fiebre, diarrea, un poco de inflamación en los ganglios durante los primeros días de manifestación del SFC, y un poco de dolor muscular.

 
 

Con tan pocos síntomas, a veces manifestados de manera muy leve y fácilmente asociables a muchas otras patologías conocidas, era difícil pensar en el SFC como una enfermedad “real”. Incluso se lo adjudicaba todo a una cuestión de hipocondría. Así las cosas, el afectado de SFC volvía a su hogar con la frustración de haber sido diagnosticado con una enfermedad cualquiera, menos con la que realmente padecía, y sin que se lo reconozca como en verdad afectado por una patología aún nueva y sin estudiar. Esto afortunadamente ha cambiado mucho en los últimos años. En el año 1994 se realiza una profunda revisión de los criterios de diagnóstico del SFC propuestos en 1988, con el fin de mejorar la diagnosis y posibilitar un mayor avance en la investigación, en base a criterios básicos mejor definidos. Esta revisión fue propuesta por Centros de Control de Enfermedades y el Grupo Internacional de Estudio del SFC. Los criterios para el SFC son:

1- Fatiga crónica persistente (al menos 6 meses), o intermitente, inexplicada, que se presenta de nuevo o con inicio definido y que no es resultado de esfuerzos recientes; no mejora con el descanso; origina una reducción notable de la previa actividad habitual del paciente.

2- Exclusión de otras enfermedades que pueden ser causa de fatiga crónica.

De forma concurrente, deben estar presentes 4 o más de los siguientes criterios menores (signos o síntomas), todos ellos persistentes durante 6 meses o más y posteriores a la presentación de la fatiga:

 
 

Criterios menores (signos y síntomas)

1- Alteración de la concentración o de la memoria recientes

2- Odinofagia

3- Adenopatías cervicales o axilares dolorosas

4- Mialgias

5- Polialtralgias sin signos de flogosis

6- Cefalea de inicio reciente o de características diferentes de la habitual

7- Sueño no reparador

8- Malestar posesfuerzo de duración superior a 24 horas

 
 

Así los dos criterios básicos a seguir para diagnosticar SFC son la presencia de fatiga crónica y el que se descarte otras patologías como posibles causas. En general la fatiga como fenómeno se clasifica en tres tipos:

Fatiga reciente: con menos de un mes de duración.

Fatiga prolongada: con más de un mes de duración.

Fatiga crónica: que debe durar más de seis meses y es la que se relaciona con el SFC. Además se la considera secundaria si se conocen sus causas.

En cuanto al SFC, la fatiga no debe confundirse en su significado con astenia o debilidad. Las características de fatiga para el SFC es:

“Tener un comienzo bien determinado y persistir o recidivar a lo largo de seis meses, ser inexplicable, no ser consecuencia de un esfuerzo continuado, no aliviarse de forma adecuada con el reposo, estar evaluada clínicamente y empeorar de manera sustancial la actividad personal, profesional, social o educativa.”

Otros síntomas asociados al SFC son: alergia; anorexia; ansiedad; arritmia; cambios de peso; depresión; diarrea, distermia; dolor de garganta, músculos, oídos, nódulos linfáticos de cuello y axilas, abdomen y articulaciones; dolores de cabeza; estreñimiento; exantema cutáneo; fiebre; hipersomnia; hormigueo y/o adormecimiento de extremidades; insomnio; intolerancia al alcohol; lipotimia; mareos; náuseas; parestesias; problemas de concentración y memoria; fiebre; sabor de boca amargo o metálico; sensibilidad a luces y sonidos; sensibilidad a sustancias químicas; sequedad bucal, vaginal u ocular; síncope; sudores nocturnos, tintineo en los oídos; tos; vértigo; visión borrosa. Como puede verse, una gran variedad de ellos.

El comportamiento del SFC es por demás singular, la intensidad de sus síntomas puede variar mucho, estos pueden presentarse por mucho o poco tiempo y/o desaparecer temporalmente, y el síndrome en sí puede desaparecer después de un tiempo sin que medie tratamiento, o persistir durante años, o durar toda la vida. Por todo ello usualmente se llega al diagnóstico de SFC descartando otras posibles patologías, ya que no existen pruebas específicas que lo puedan diagnosticar sin lugar a dudas. De todas formas es de difícil diagnosticación, aproximadamente un 70% de los pacientes con SFC poseen una sintomatología que responde a la fibromialgia, por dar un ejemplo. Además se debe excluir estas enfermedades para llegar a un diagnóstico de SFC: abuso de sustancias como el alcohol y otras, anemia, depresión, enfermedad de Lyme, esquizofrenia, hepatitis crónica virus B o C, infección de HIV, lupus, obesidad mórbida, problemas de tiroides, psicosis, trastornos alimentarios como bulimia y anorexia, trastorno bipolar, trastorno del sueño, tuberculosis.

 
 

No es una enfermedad que tenga cura actualmente, ya que ni siquiera está claro su origen. Lo que se propone para una persona con SFC son tratamientos que mejoren su calidad de vida con un enfoque multidisciplinario: apoyo psicológico, una dieta equilibrada, ejercicio moderado y muy controlado por especialistas, ya que a veces este puede empeorar la condición, una buena higiene del sueño que permita aprovechar al máximo el descanso, evitar situaciones de estrés; técnicas de relajación como el masaje, la fisioterapia, la meditación, etc. No hay medicamentos que estén comprobados como efectivos y que al mismo tiempo sean de aplicación general a todos los pacientes con SFC, porque en cada caso el síndrome se manifiesta de manera muy personal, si bien se han hecho avances al respecto. Existen diversas teorías sobre el origen del SFC; una alteración inmunológica, una infección, un problema con los neuromoduladores del sistema nervioso central, entre otras.

Teoría de Infección: varios virus fueron asociados al SFC, entre ellos el virus de Epstein-Barr, microorganismos como bornavirus, Borrelia Burgdorferi, Candida Albicans, citomegalovirus, Coxsackie B, enterovirus, espumavirus, retrovirus, Virus de la Hepatitis C, Virus del Herpe Humano. El último de ellos, descubierto hace poco tiempo, es el retrovirus XRMV.

Teoría Inmunológica: el SFC sería una consecuencia directa de la alteración del sistema inmunológico. Sin embargo los resultados son tan dispares o incompletos que todavía no se puede afirmar esta teoría como válida, aunque no se descarta la intervención del sistema inmune en el desarrollo del SFC. Existe un marcador biológico presente en el 80% de los afectados con SFC, la proteína RNasaL, muy importante en estudios médicos sobre el tema. Sin embargo este marcador no es concluyente en cuanto a establecer el origen del síndrome. Un marcador biológico es una sustancia presente en la sangre u otros líquidos del cuerpo humano, o bien en los tejidos, y que sirve para determinar la existencia de una patología específica.

Teoría Neuroendócrina: en esta teoría el sistema neuroendocrino seria la causa primaria del SFC. Pese a que tampoco hay pruebas concluyentes al respecto y los resultados también son dispares en los estudios hechos, sí se han encontrado algunas alteraciones en pacientes con SFC en el eje Hipotálamo-Hipófiso-Suprarrenal (HHS), así como en las hormonas que allí se producen, cambios en los flujos sanguíneos de ciertas áreas del cerebro y en los mecanismos de regulación del sistema nervioso autónomo.

Teoría de Deficiencia Mitocondrial: teoría de la Dra. Sarah Myhill. Esta teoría propone un fallo en el proceso mitocondrial de producción de ATP (adenosín trifosfato), el combustible químico del cuerpo humano, vital para todas sus funciones. Los estudios de la doctora Myhil efectivamente han encontrado disfunciones mitocondriales en pacientes con SFC, lo que lógicamente puede producir el síntoma principal de la fatiga crónica, así como otros síntomas. Sin embargo todavía se desconoce porque causas precisas ocurre esto, los factores a estudiar son muchos y están estrechamente relacionados, es una teoría importante sobre la que todavía falta investigar más.

Teoría de Deficiencia de Glutatión-bloqueo en el Ciclo de Metilación: teoría del doctor Richard. A. Van Konynenburg. En esta la causa de origen del SFC sería el bloqueo parcial y crónico del ciclo bioquímico de metilación junto a una merma también crónica del glutatión, un antioxidante. Esta teoría explica deficiencias bioquímicas, ciertos síntomas extraños y predisposición genética observada en pacientes con SFC. El Glutatión es un tripéptido compuesto de glutamato, cisteína y glicina, presente en todas las células del cuerpo, incluyendo bilis, sangre y el fluido epitelial de la capa que cubre los pulmones. Es la base del sistema antioxidante, actuando sobre especies de oxígeno reactivo y participando en la eliminación de toxinas del cuerpo. Además colabora con el sistema inmune, síntesis de proteínas, la producción de bilis, el control del estrés oxidativo, la producción de ADN y otras funciones.

Según esta teoría una predisposición genética junto a una combinación de estresores biológicos, físicos, psicológicos, y/o químicos, o bien junto a estresores combinados con polimorfismos genéticos en enzimas que utilizan glutatión, producirían el SFC. Los estresores disminuyen el glutatión y como consecuencia se produce estrés oxidativo, se acumulan toxinas y se anula la protección de la vitamina B12 o cobalamina. El estrés oxidativo además produce un bloqueo parcial de la sintasa de la metionina, cambiando la cisteína en cistina. Las toxinas que se van acumulando reaccionan con la B12. El bloqueo de la sintasa se cronifica, el cistationina-gamma-liasa transforma en sulfido de hidrógeno la cistina, que luego se convierte en tiosulfato. Los metabolitos del sulfato finalmente se agotan, produciendo tiosulfato que luego es excretado, disminuyendo la metionina. El nivel intracelular de cisteína baja tanto que no es posible elevar nuevamente el glutatión a su nivel adecuado.

Como consecuencia de esto puede producirse estrés oxidativo, disfunción mitocondrial, produciendo fatiga física en músculos esqueléticos y disfunción diastólica del corazón. Otras consecuencias son la acumulación de toxinas, problemas de tiroides, reactivación de infecciones víricas de familia herpes, etc. Esta teoría además explica la prevalencia de SFC en mujeres por intervención de producción de estrógenos en los años fértiles, en mujeres con polimorfismos en los genes que codifican enzimas que metabolizan los estrógenos. Esto finalmente perjudicaría el nivel de glutatión.

Teoría del Ciclo del NO/ONOO (Óxido Nítrico/Peroxinitrito): teoría del bioquímico Martin L. Pall, basada en que el ciclo del NO/ONOO produciría altos niveles de oxidantes en el cuerpo humano, lo que a su vez resulta en los síntomas hallados en diferentes enfermedades, entre ellas el SFC, la Fibromialgia (FM), el Síndrome de Estrés Post Traumático (SSPT) y la Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Además ofrece argumentos al porqué los síntomas pueden variar en cada persona, porque estas enfermedades pueden presentarse juntas en las mismas personas. Incluso abarca enfermedades como artritis rematoidea, asma, cefaleas, lupus, migrañas y tinnitus.

El proceso comienza cuando un estresor, que puede ser infecciones por bacterias o virus u otros, aumenta el nivel de óxido nítrico en el cuerpo. Utilizando un oxidante como el Peroxinitrito (ONOO) el Óxido Nítrico (NO) comienza un ciclo bioquímico que da curso a la enfermedad. Este ciclo es extremadamente complejo, por lo que hay que actuar sobre este para reducirlo con diferentes suplementos nutricionales (antioxidantes) que actúan sobre todos sus mecanismos, además de evitar o reducir los estresores implicados.

Una característica del ciclo NO/ONNO es que ocurre con carácter local en el cuerpo. Sus componentes más importantes, el óxido nítrico, el peroxinitrito y el superóxido, poseen una vida de duración corta en los tejidos donde se hallan presentes. Desde que son producidos hasta que son destruidos no recorren una larga distancia, y como el ciclo NO/ONNO actúa al nivel de células individuales esto explicaría porque afecta a una parte de los tejidos de una persona pero no a otros tejidos de esa misma persona. Esto además explica la diferencia de síntomas entre las personas. Por último, cabe señalar que este ciclo bioquímico afecta al proceso mitocondrial de producción de energía a nivel celular, disminuyendo la generación de ATP (Adenosín Trifosfato), el combustible de las células y de todo el cuerpo humano.

Teoría del SFC como fallo cardíaco secundario a mal función mitocondrial: aquí encontramos otra vez a la doctora Sara Myhill, que al igual que en la teoría del fallo diastólico del doctor Cheney, involucra al corazón en la patología del SFC. La idea principal es que un fallo mitocondrial también se produce en el corazón, lo que ocasiona su mal funcionamiento. Esto a su vez alimenta todos los síntomas hallados en pacientes con SFC, volviéndose un ciclo negativo crónico.

El fallo consistiría en que el ATP (Adenosín Trifosfato) o energía que alimenta a las células, no se produce con la rapidez necesaria para un normal funcionamiento del organismo. Entonces las células recurren a usar ADP (Adenosín Difosfato), que es producido normalmente convirtiendo el ATP. A partir del ADP se puede crear como energía AMP (Adenosín Monofosfato), pero este último producto no puede ser reciclado, por lo que se debe generar más ATP, o bien ADP. El ATP es lo que falta en cantidad suficiente en pacientes con SFC, ese es precisamente el problema señalado en esta teoría, mientras que para producir ADP se necesita días de trabajo celular. Todo este proceso de alteración de los diferentes tipos de Adenosín genera la fatiga retrasada en el SFC, a lo cual se añaden todos los problemas posteriores en el corazón y otros órganos y sistemas.

Como el corazón no funciona correctamente por alteración de la función mitocondrial, no puede mantener la presión sanguínea que asegura la distribución de sangre a todo el cuerpo. Para compensar esto se produce una falta de irrigación sanguínea hacia otros órganos, incluyendo cerebro, hígado, intestinos, músculos, piel, etc. Al no irrigar el cerebro con normalidad se producen problemas de memoria y concentración, lentitud para los procesos mentales, y esto es mucho más comprensible pues las células cerebrales carecen de mitocondrias que les provean directamente de energía ATP, por lo cual se cansan con rapidez. En el hígado esto produce que no se realice el normal trabajo de desintoxicación sobre distintos compuestos que fermentan en los intestinos, así como de otras sustancias tóxicas, muchas de ellas presentes en alimentos como los pesticidas, produciendo así una mayor intoxicación. En los intestinos se manifestará una mala digestión, síndrome de intestino permeable y baja generación de jugos digestivos, lo que a su vez es un factor a considerar en otras patologías, como las alergias por ejemplo.

En los músculos se producirá un rápido desgaste ya que no hay oxígeno transportado por la sangre para mantener un esfuerzo normal. Al no haber oxígeno para garantizar un metabolismo aerobio el cuerpo pasa a funcionar con un metabolismo anaerobio, que no necesita oxígeno pero que produce como desecho ácido láctico y además es de corta duración, ya que consume el ATP de las células en lugar de glucosa,  grasas y proteínas, como en el metabolismo aerobio. Hablando de SFC esto implica que el cuerpo no está pudiendo realizar un trabajo muscular normal, el metabolismo aerobio funciona como un “plan B” de emergencia ante la falta de oxígeno y además produce los dolores musculares que sufren personas con SFC debido a la acumulación de ácido láctico, aún con poco esfuerzo si se lo compara con una persona sana.

Sobre la piel la falta de presión sanguínea afecta a la termorregulación natural del cuerpo, pues al no haber una normal presión sanguínea también se carecerá de la suficiente presión para dilatar vasos sanguíneos y así contribuir a disipar calor, sobre todo en áreas cercanas al exterior del cuerpo como es el caso de la piel. También se afectará la producción de sudor y con ello la eliminación de toxinas, y no se podrá eliminar calor a través del sudor. Además la glándula tiroidea comenzará a reducir su funcionamiento como forma de compensación, esta glándula del sistema endócrino regula el metabolismo, puede aumentar el consumo de oxígeno, interviene en la formación de vitamina A, en la síntesis proteínas de glucógeno y el uso de la glucosa, el crecimiento, y otras importantes funciones. Con lo cual se agrega un problema de hipotiroidismo, es decir un funcionamiento debajo de lo normal de la tiroides. El corazón funcionando mal por deficiencia mitocondrial padecerá de arritmias y puede haber daños de la válvula cardíaca a largo plazo.

El tratamiento propuesto para esto es múltiple: dieta equilibrada con una adecuada ingesta de sustancias vitales para el ciclo de producción de ATP, Co-enzima Q10, el azúcar D-Ribosa, acetil L-carnitina (presente en carnes rojas, sobre todo cordero) magnesio, niacinamida, vitamina B12 y B3, descanso, desintoxicación.

Teoría del Fallo Diastólico: perteneciente al Dr. Cheney y basada en una mal función del movimiento diastólico. El corazón posee dos movimientos que aseguran el ciclo de latidos, uno de contracción o sístole y otro de dilatación o diástole. No he encontrado mucha información sobre esta teoría, excepto en el sitio SFC EM Investigación, de donde he extraído la excelente información sobre teorías de origen para el SFC. Pero básicamente esta teoría postula el fallo diastólico como consecuencia de un previo fallo en el sistema antioxidante, en concreto en el llamado sistema Redox, abreviatura de Reducción (aumento de electrones) Oxidación (pérdida de electrones). Finalmente todo esto resultaría en los síntomas del SFC.

Teoría de la Alteración de la Vía 2-5ª RNasa-L: en esta teoría que hoy se sabe no es la causa de origen, pero cuyos mecanismos implicados en el SFC se deben tener en cuenta, existe un fallo en la vía RnasaL. El proceso sería el siguiente: el sistema inmunológico responde a unos antígenos de manera errónea, produciendo una activación de las enzimas R-Nasa L, pero estas al estar debilitadas no actúan eficientemente sobre el ARN viral y quedan desprotegidas ante las proteasas, que a su vez actúan sobre la R-Nasa L dividiéndola en dos partes con diferente peso molecular.

La parte con menor peso molecular ocupa el espacio en los huecos de los transportadores de la membrana celular de las células, produciendo canalopatía, es decir un tipo de trastorno que hace que los fragmentos de R-Nasa L terminen dañando el propio cuerpo de la persona, produciendo desnutrición e intoxicación celular y aumentando así la apoptosis o muerte celular.

Teoría de Exceso de H2S (Ácido Sulfhídrico): teoría del doctor De Meirleir expuesta en junio del 2009, que postula un exceso en la producción endógena de Ácido Sulfhídrico o Sulfuro de Hidrógeno (H2S) en las personas con SFC, como posible causa de origen. Sin embargo no es una teoría nueva ya que la doctora Marian Dix había hablado de ello en el 2008, y otros investigadores también.

El H2S es una neurotoxina que puede producir intolerancia al ruido, disfunción mitocondrial, fotofobia, neutropenia o disminución crónica de granulocitos en la sangre que hace al cuerpo más susceptible a las infecciones, un bajo número de linfocitos CD8+, además el H2S puede perjudicar el sistema inmune celular. Varios de estos síntomas coinciden con el SFC. Este aumento de H2S puede deberse a una bacteria intestinal Gram positiva, que lo produce en exceso como una forma de supervivencia ante la presencia de metales pesados en el organismo, tales como el mercurio.

Pese a que todavía no hay un conocimiento exhaustivo de la enfermedad se sabe que afecta principalmente a mujeres de entre 20 a 40 años, pudiendo manifestarse sin embargo en niños y adolescentes o personas de más edad, afectando a todas las clases sociales. Se estima que lo sufren de 2 a 3 veces más las mujeres que los hombres. Entre los síntomas iniciales del SFC se encuentran la fiebre, mialgia, problemas digestivos como la diarrea, odinofagia, tos, y fatiga.

 
 

Sobre el Retrovirus XMRV

El virus XMRV ha sido descubierto hace muy poco tiempo, las siglas significan Xenotrópic Murine Retrovirus, en castellano Retrovirus Xenotrópico Murino. Está en directa relación con el virus de la leucemia murina que causa distintos tipos de cáncer y enfermedades inmunológicas y neurológicas en ratones, así como con el cáncer de próstata en el hombre, aunque todavía su papel preciso no está claro. También se lo relaciona directamente con el SFC. Fue el investigador Robert H. Silverman del Departamento de Biología del Cáncer en la Cleveland Clinic Lerner Research, quien logra identificarlo en el 2006 tras hallarlo en hombres que poseen un sistema inmunológico con un defecto muy particular, que disminuye la capacidad del mismo para combatir infecciones virales. Este defecto se encuentra en el gen RNASEL, que le impide actuar eficazmente contra esas infecciones.

Una investigación realizada por el Instituto Peterson Whittemore (WPI) de la Universidad de Nevada (Reno), junto al Instituto Nacional del Cáncer (NCI), parte de los Institutos Nacionales de Salud (INS) y la Clínica Cleveland (Ohio), y dirigida por el científico Vincent Lombardi, reveló una relación entre el XRMV y el SFC. Los resultados fueron publicados online en la prestigiosa revista Science el 8 de Octubre del 2009. Los investigadores encontraron la presencia del XMRV en pacientes con SFC, en concreto hallaron el virus en 68 de las 101 muestras de personas con SFC, esto es un 67%. Por el contrario, solo hallaron 8 personas con el mismo virus entre un universo de 218 personas sanas, es decir lo hallaron en personas que no sufren de SFC pero poseen el virus XMRV. Esto representa solo un 3,7% del total de muestras de personas sanas. El virus también ha sido hallado en estudios sobre pacientes con cáncer de próstata.

Desde su descubrimiento surgió una gran polémica, pues científicos de otros países desestimaban este primer estudio al no encontrar el XMRV en sus propias muestras. Sin embargo con el paso del tiempo quedó visible que estos estudios no habían sido hechos con la rigurosidad del primero, y al parecer también hubo una gran negligencia e intereses no muy claros al respecto, es interesante leer sobre el tema para ver como a veces la objetividad en algo tan importante como la salud humana está sometida a diversos intereses egoístas.

En Junio del 2010 la FDA (Federal Drug Administration) y el NIH (National Institute of Health), dos organismos relacionados con la salud en EE.UU, reconocen como ratificados y validados en estudios independientes los resultados sobre el XMRV publicados por Science. Además dichas entidades agregan que la prevalencia en la población general podría ser mayor que la deducida en el estudio, calculándose entre un 3 a un 7%. Hablamos de población a nivel mundial. Finalmente, cabe agregar que nuevos y mejores estudios hechos por el Instituto Peterson Whittemore encontraron el XMRV en el 95% de pacientes con SFC, sobre 200 muestras. Como sea, hoy por hoy ya nadie puede negar la existencia del XMRV ni negar su relación con el SFC y el cáncer de próstata, posiblemente esté relacionada con otros tipos de cáncer y otras enfermedades. Lo que debe quedar claro es que todavía falta mucho por investigar, si bien la relación entre SFC y XMRV existe no está demostrado que dicho virus cause el Síndrome de Fatiga Crónica, en todo caso debe considerarse como un factor a tener en cuenta para la investigación.

No se sabe con precisión como el XMRV se transmite, aunque se especula que podría hacerlo a través de la sangre ya que ha sido hallado en glóbulos blancos, u otros fluidos corporales como el semen o la saliva. Sí se sabe que no se transmite por el aire. También se ignora si es transmisible de padres a hijos. De todos los retrovirus conocidos solo tres son patógenos para el hombre: el HTLV-1 que produce leucemia en las células T adultas y linfomas; el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana que causa el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), y el XMRV del cual estamos hablando en este artículo. El XMRV bien podría ser un virus que actúe más fácilmente en personas con un sistema inmune débil por el SFC o el cáncer de próstata, y no necesariamente la causa primaria; factores ambientales, genéticos y otros, no deben descartarse de la investigación sobre el SFC.

En recientes investigaciones hechas por Raymond F. Schinazi en el Centro de Investigación en Sida en la Universidad de Emory (Atlanta), e Ila R. Singh de la Universidad de Utah (Salt Lake City), se ha logrado detener la replicación del XMRV en tumores humanos de mama y próstata utilizando 45 antivirales probados con el SIDA y otras infecciones virales, entre ellos raltegravir, tenofivir, zidovudina o AZT, además de una molécula llamada L-00870812, todavía en desarrollo.

Por lo pronto países como Canadá, a través de su Banco de Sangre, ya han prohibido que personas diagnosticadas con SFC donen su sangre, de manera preventiva y ante la posibilidad de contagio vía sanguínea. También lo han hecho Nueva Zelanda, Australia y Gran Bretaña. Además Canadá ha reconocido oficialmente el Síndrome de Fatiga Crónica como una enfermedad neurológica bajo el Código Diagnóstico 795 (Chronic Fatigue Syndrome) y a través de la Asociación Médica de Ontario. Esto legitima todos los reclamos de los pacientes con SFC ya que de ahora en adelante no se puede hablar de una enfermedad imaginaria. Junto al reconocimiento de la OMS es un gran avance para quienes lo padecen, es de esperar que muchos otros países sigan el ejemplo.

 
 

ENLACES

Asociación Catalana del Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica (ACSFCEM) – En catalán y castellano

CFIDS Association of America

CFIDS & FIBROMYALGIA – Versión en español: La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

Co-Cure – ME/CFS & Fibromyalgia – Información básica sobre el SFC y la FM en español

Co-Cure – ME/CFS & Fibromyalgia – Síndrome de fatiga crónica: lista de síntomas del Dr. David S. Bell

Confederación Nacional de Fibromialgia y Fatiga Crónica

Diagnose Support – (Diversas noticias sobre el XRMV)

Dicciomed.es – Idiopatía

European ME Alliance – Call for Europe-Wide Ban on Blood Donation from People Diagnosed With ME/CFS

European ME Alliance – Comunicado de Prensa: Felicidades al Instituto Whittemore-Peterson y Compromiso de  Colaboración

European ME Alliance – Detection of an Infectious Retrovirus, XMRV, in Blood Cells of Patients with ME/CFS

European ME Alliance – UMC St. Radboud “Al final, el XMRV fue positivo en la sangre de los pacientes holandeses”

Family Doctor.org – Síndrome de Fatiga Crónica

Fibromialgia.Nom.Es – Consorcio de investigadores descubren un vínculo entre un retrovirus y el Síndrome de Fatiga Crónica

Fibromialgia.Nom.Es – El retrovirus xmrv se asocia con el síndrome de fatiga crónica

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica; la FDA y el NIH ratifican los datos del estudio sobre el nuevo retrovirus xmrv pero las administraciones públicas de España y Catalunya siguen sin darle importancia

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica; En Canadá se recoge oficialmente como enfermedad neurológica

Fibromialgia.Nom.Es – Los antivirales del sida podrían ser útiles frente a la infección por el XMRV

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica-Sueños rotos

Fibromialgia.Nom.Es – Síntomas del síndrome de fatiga crónica (SFC/EM)

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica; varios países aconsejan no donar sangre a los afectados de síndrome de fatiga crónica

Fibromialgia.Nom.Es – XMRV; Científicos británicos ponen en duda los hallazgos del estudio americano sobre el síndrome de fatiga crónica y el XMRV

Fibromialgia.Nom.Es – Síndrome de fatiga crónica y XMRV; últimas noticias

Fundación de Afectados de Fibromialgia y Síndrome de fatiga crónica (Fundación FF)

Fundación Fatiga.org – Fundación para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica

Instituto nacional del Cáncer – Marcador Biológico

Instituto Químico Biológico – CIE 10 – G93.3 Síndrome de fatiga postviral

International Journal of Clinical and Experimental Medicine – Sarah Myhill, Norman E. Booth, John McLaren Howard – Original Article Chronic fatigue syndrome and mitochondrial dysfunction

Invest In Me – Documented involvement of Viruses in ME/CFS

Liga SFC – Plataforma de Acción para la defensa de los derechos de los afectados por el SFC

Liga SFC – FAQ (Preguntas más Frecuentes)

Mercuriados (Asociación Española de Afectados por Mercurio de Amalgamas Dentales y Otras Situaciones) – Video Congreso Nacional Mercuriados Valencia 27 de Junio 2009 – Deficiencia GSH – Bloqueo Ciclo de Metilación

National Cancer Institute – XMRV: Questions and Answers

National ME/FM Action Network – Canadian, Australian and British Governments Banned ME/CFS Patients from Donating Blood

National ME/FM Action Network – New Billing Code (K037 OHIP) for Fibromyalgia/Chronic Fatigue Syndrome for Ontario

Organización Mundial de la Salud – CIE 10

Phoenix Rising – Dr. Klimas’s Lecture on XMRV Presented By PANDORA and ME/CFSCommunity (Nov 2009) 

PubMed.gov – Detection of an infectious retrovirus, XMRV, in blood cells of patients with chronic fatigue syndrome.

Revista Salud Pública y Nutrición (Universidad Autónoma de Nuevo León, México) – Dr. Ricardo Solís Aceves – Sistemas energéticos que respaldan el esfuerzo físico o ejercicio

Scielo.es – An. Med. Interna (Madrid) v.23 n.5 Madrid mayo 2006 – El síndrome de fatiga crónica y su diagnóstico en Medicina Interna

Scielo – Rev Cubana Farm v.39 n.3 Ciudad de la Habana sep.-dic. 2005 – Gregorio Martínez Sánchez – Especies reactivas del oxígeno y balance redox, parte I: aspectos básicos y principales especies reactivas del oxígeno

SFC EM Investigación – ARCHIVOS EndSFC (diversos archivos y artículos sobre SFC)

SFC EM Investigación – DEFINICIONES SFC/EM -Criterios Diagnósticos (Con archivos adjuntos)

SFC EM Investigación – DR. KENNY DE MEIRLEIR – Entrevista en Español al Dr. De Meirleir, traducida por Cathy Van Riel (con archivos adjuntos)

SFC EM Investigación – DRA SARAH MYHILL – Libros, estudios y principales artículos (Teoría de Deficiencia Mitocondrial y Teoría del  SFC como fallo cardíaco secundario a mal función mitocondrial, con archivos adjuntos y traducciones)

SFC EM Investigación – El XMRV: preguntas y respuestas

SFC EM Investigación – Estudios originales revista SCIENCE: Vínculo SFC y virus XMR (con archivos adjuntos)

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SFC EM Investigación – MARIAN DIX LEMLE (Investigadora del SFC) – Hypothesis: Chronic fatigue syndrome is caused by dysregulation of hydrogen sulfide metabolism (Archivo adjunto)

SFC EM Investigación – ¿Qué es el SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA?

SFC EM Investigación – R. A. VAN KONYNENBURG – Estudios, conferencias y principales artículos (Teoría de Deficiencia de Glutatión-bloqueo en el Ciclo de Metilación, con archivos adjuntos inglés y castellano)

SFC EM Investigación – Retrovirus XMRV

SFC EM Investigación – SFC General

SFC EM Investigación – Transcripción escrita conferencia de Klimas sobre XMRV (Inglés y parte en castellano)

SFC EM Investigación – Vídeos de la 1a. Conferencia #XMRV Sesión Preguntas y Respuestas

Whittemore Peterson Institute Institute for Neuro-Immune Disease – News & Events

Whittemore Peterson Institute (Institute for Neuro-Immune Disease) – XRMV Research (Confirmación de XMRV en el 95% de pacientes con SFC)

2 Respuestas a “Síndrome de Fatiga Crónica

    • Respuesta: Hola… No, elSíndrome de Fatiga Crónica es una enfermedad que en algún momento fue propuesta para explicar la condición de vampiro real, en razón de algunos síntomas similares, pero nada más.
      Hasta luego…

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