Estereotipos y Experiencia

Desde su origen Noctalium siempre fue una página web abocada en forma exclusiva a vampirismo real, por ello me resulta llamativo ciertos comentarios de los lectores. Algunos de ellos se acercan para conocer algo novedoso; desde un primer momento se asumen como personas que no son vampiros reales ni vampiros mitológicos. Otros en cambio se consideran vampiros reales o se llaman simplemente vampiros, sin quedarme claro el significado quedana la palabra“vampiro”. Cada lector se acerca desde su concepción sobre sí mismo y es curioso como algunas personas se aferran arígidos estereotipos sobre vampiros de la ficción profundamente reglamentados, pautados, normalizados, codificados, popularizados, normativizados, formalizados, normas ya homogeneizadas. Convertidas en un rígido estándarpor buena parte de la sociedad occidental.
Que los lectores que no se consideran vampiros en ningún sentido hablen dedichos estereotipos es perfectamente normal. Noctalium trata de un tipo específico de vampirismo pero ellos a su vez traen consigo el bagaje de tópicos de la ficción propios de la cultura popular: inmortalidad física, poder sobrenatural, Drácula y su clásica imagen aportada por Bela Lugosi, las Crónicas Vampíricas de Anne Rice, colmillos, alergia al ajo, dormir en un ataúd y no reflejarse en un espejo, morir destruido por los rayos del sol, temor a los crucifijos, etc. Conocemos hasta la náusea esos gastados lugares comunes. Es lo que hay, son las “herramientas” que posee una persona promedio para tener una idea general de la palabra vampiro y sus implicancias. Cuando se menciona en Noctalium la palabra “vampirismo”, “vampiro”, o cuando perciben que su contenido difiere del tópico conocido, escriben para preguntar o comentar sobre algo que llamó su atención. Hasta allí, salvo agradecer su participación a través de comentarios, no hay nada destacable. Está claro que existe un uso y abuso de estereotipos en nuestra cultura, nos guste o no.
El verdadero problema surge con quienes SÍ se autoidentifican en alguna medida con la palabra vampiro o el concepto de vampiro real que se maneja en Noctalium. O mejor dicho con el concepto que ellos esperan, creen, suponen se utiliza aquí respecto a una identidad vampírica. ¿Y qué hacen en sus comentarios? Bueno… Básicamente citan una larga serie de tópicos de fantasía sobre vampiros que describen como sus “experiencias vampíricas”. Es decir, intentan igualar estereotipos sobre vampiros de ficción con experiencias cercanas al vampirismo real; además parecen firmemente convencidos de que cuanto más trillados tópicos “experimenten” o crean experimentar, más cerca estarán de ser considerados ante el mundo entero como verdaderos “vampiros reales”. Sigamos esta curiosa idea de la mano de algunos ejemplos…

 
 

El sol destruye a los vampiros

Sí. Usualmente en películas y sagas literarias de ficción. La idea comenzó a ser popular a partir de la película Nosferatu (1922), donde el Conde Orlok muere al llegar el día. De allí en más el tópico creció hasta la actual regla inmutable: un vampiro que se expone al sol es unvampiro que muere estallando en llamas. Sin embargo pocos años atrás (1897), Bram Stoker daba a luz su obra maestra, la famosísima novela Drácula. Y allí el temible vampiro se pasea a plena luz del día por las calles de Londres, más precisamente en el capítulo XIII, como una narración del diario del personaje Mina Harker. Reproduzco aquí un fragmento del mismo:

“Mientras miraba a una hermosa muchacha con un gran sombrero de alas anchas, sentada en un coche delante de Giuliano, sentí que Jonathan se aferraba con tanta fuerza a mi brazo, que me lastimaba, y dijo en voz baja:
–¡Dios mío!
Siempre estoy preocupada por Jonathan, porque tengo miedo de que algún ataque de nervios vuelva a afectarlo; me volví a él rápidamente y le pregunté qué le sucedía.
Estaba muy pálido, con los ojos perdidos, por la sorpresa y el miedo. Miraba a un hombre alto y delgado, con nariz picuda, bigote negro y barba puntiaguda, que a su vez observaba a la bella muchacha. Estaba tan absorto en ella que no parecía notar nuestra presencia, y por eso pudimos verlo bien. Su cara no era agradable, tenía facciones duras, era cruel y sensual, y sus grandes dientes blancos, que parecían más blancos aún en contraste con el rojo intenso de sus labios, estaban afilados como los de un animal. Jonathan no apartaba su mirada de él, tanto que tuve miedo de que el hombre pudiera notarlo, y también temí que lo afectase, porque parecía muy violento y desagradable. Le pregunté a Jonathan por qué lo inquietaba y me respondió como si yo supiese tanto como él del asunto.
–¿Has notado quién es?
–No –le dije–, no lo conozco. ¿Quién es?
Su respuesta me paralizó porque me habló como si no supiese que era yo, Mina, con quien hablaba.
–¡Ese es “El hombre”!
El pobre Jonathan estaba absolutamente aterrorizado por algo. Creo que si no hubiese estado yo allí para que se apoyase en mí y para sujetarlo, se hubiese desmayado. Seguía con la mirada fija en el hombre. Alguien salió de la tienda con un pequeño paquete y se lo dio a la muchacha, quien entonces se fue. Nuestro oscuro hombre manteníalos ojos fijos en ella y cuando su coche arrancó, para subir por Picadilly, llamó a un coche de alquiler. Jonathan seguía mirándolo y dijo para sí mismo:
–Creo que es el conde, pero está más joven. ¡Puede ser cierto! ¡Ay, dios mío! ¡Dios mío! ¡Si lo hubiese sabido! ¡Si lo hubiese sabido!
Estaba tan angustiado que no quise preguntarle nada porque tenía miedo de que siguiese pensando en esto, de manera que permanecí en silencio. Lo aparté suavemente, y él, de mi brazo, no se resistió.
Caminamos un poco más y luego entramos y nos sentamos un momento en Green Park. Era un día otoñal bastante caluroso y encontramos un asiento confortable a la sombra.”

Todo lo descrito en la escena sucede durante el día. ¿En qué parte leen ustedes que Drácula estalle en llamas? Y en los mitos no es diferente. Sí, los vampiros están muy asociados a la noche, se describe aterrorizados campesinos medievales abriendo tumbas durante el día para descubrir aun letárgico vampiro. Sin duda alguna diversas criaturas fantásticas pueden estar asociadas a los enigmas de la noche, al temor de lo que puede suceder durante la oscuridad nocturna, una oscuridad literal y otra esgrimida como metáfora del mal y la perdición del hombre. Pero eso para nada constituye una regla fija en los mitos sobre vampiros, en muchos de ellos la criatura se pasea impunemente durante el día. No hay ninguna base real para sostener que los vampiros de las leyendas sistemáticamente estallaban en llamas al entrar en contacto con la luz solar, ni siquiera hay una base para sostener que eso era la regla general, o al menos algo habitual.

Entonces… ¿por qué algunas personas que se definen como “vampiros” o “vampiros reales” me escriben para contarme que lo son porque el sol les molesta o les hace daño “como a los vampiros”?

Pues miren cómo son las cosas, según la novela Drácula ni esas personas ni yo somos vampiros/vampiros reales, y según los mitos vampíricos tampoco. Cuando digo que como vampiro real sufro mucho la luz del día, me importa muy poco si eso coincide con los tópicos de la cultura popular o los mitos de vampiros. Es lo que me sucede a mí y a otros vampiros reales. Y punto. ¿Por qué habría de importarme si alguna criatura de leyenda, literaria o cinematográfica, sufre como yo ante la luz del sol? Yo hablo de mi experiencia personal y los estereotipos no sirven para confirmarla ni negarla, porque ella es lo único real y los mitos no tienen nada que ver en este asunto. ¿A quién le importa si los vampiros de Anne Rice mueren bajo el sol? ¿A ti te molesta la luz del sol porque eres un vampiro real o porque has leído las Crónicas Vampíricas? ¿Necesitas que un escritor, un director de cine, o una leyenda de varios siglos atrás te otorguen permiso para SER un vampiro real? ¿Necesitas legitimar tus experienciasrecurriendo a una artificial comparación con mitos sobre vampiros? La pregunta que en verdad deberías hacerte es QUÉ te sucede a ti, y no que tanto se parece lo que te ocurre con lo que ves en una serie de TV o lo que lees en el último trillado best-seller literario sobre estas criaturas fantásticas.
Porque de otro modo, ¿qué sentido tiene hablar de vampirismo real? La palabra real después de la palabra vampiro está por algo. Además no se trata de reglas fijas o de una lista de requisitos que cumplir para ser considerado un vampiro real. Podrías serlo y que no te moleste la luz del sol. Apliquemos la idea a otro ejemplo: ¿Eres griego porque leíste una novela que transcurre en la antigua Grecia o porque viviste toda tu vida en Grecia?En síntesis… ¿Eres porque vives experiencias, o eres porque viste una película que esperas defina por sí sola la realidad de tus experiencias? ¿Eres una persona real o un personaje de ficción? ¿Experimentas o fantaseas con experiencias?

 
 

Los colmillos de vampiro

Oh, sí… Los famosos colmillos, sin los cuales parece que ninguna experiencia de vampirismo real puede ser real. Una fantasía de principio a fin, y sin embargo allí está el trillado tópico en los comentarios a esta página: “creo que soy un vampiro porque tengo colmillos más largos que los demás”, o bien “creo que soy un vampiro porque mis dientes caninos se ven grandes”, “sé que soy un vampiro real porque tengo colmillos”…

El vampirismo real no tiene nada que ver con colmillos, eso es una idea tomada de la fantasía popular sobre vampiros dela ficción. Nada más. Podrías no tener ningún diente y ser un vampiro real; además no necesitas colmillos para beber sangre, un líquido, ni para consumir energía sutil, que nadie sabe a ciencia cierta qué es. El vampirismo real es una condición de la que todavía ignoramos muchas cosas, algo como eso no puede evaluarse midiendo el largo de los dientes caninos de una persona. Es algo complejo que amerita consideraciones más profundas. Si eres un vampiro real sentirás la necesidad de consumir sangre o energía sutil sin importar si tienes dientes ysin importar el largo de todos ellos. Por eso es llamativa la necesidad de algunas personas de legitimar sus experiencias vampíricas mediante algo tan banal y exterior como el largo de un par de dientes caninos; ello dice claramente que en verdad no necesitan consumir sangre ni energía sutil sino tan solo que les den el certificado oficial de “vampiros”. Y eso no existe.
Si quieres definir tu identidad a través de un estereotipo entonces sólo estás condenado a ser un estereotipo más. No importa cuánto midan tus dientes, si prefieres comparar su largo con los estereotipados colmillos de un personaje de True Blood en lugar de prestarle atención a tu experiencia personal, ¿entonces para qué molestarte en pedirme que te diga si eres un vampiro real? No, no lo eres. Sólo eres unos cuantos centímetros de estereotipo, y esta página trata sobre vampirismo real, no sobre estereotipos. Entonces sigue mirándote al espejo sin verte, sigue viendo “colmillos de vampiro”. Sigue estereotipándote a ti mismo. Pero ten en claro que no necesitas escribir a Noctalium para hacer eso.

 
 

Humanos versus Vampiros

Otro absurdo estereotipo sin fundamento, una completa fantasía y una muy mala. Trillada, aburrida, gastada, tediosa, monótona. Soporífera. Completamente inútil para hablar de vampirismo real. Y sin embargo allí están los comentarios sin sentido: “soy un vampiro real, odio a los humanos”, o “soy un vampiro, nunca me relacionaría con los humanos, son estúpidos y tienen vidas vacías”, o bien “los humanos no nos comprenden, son muy limitados en su inteligencia”.

Un sinfín de repetidos lugares comunes de la literatura y el cine de vampiros puestos en la forma de comentarios para una página web. Pueden ser tópicos bien desarrollados desde la ficción, pero Noctalium no trata ni trató nunca sobre vampiros de ficción. Este tipo de comentarios solo confirman lo poco que entienden ciertas personas el concepto de vampirismo real manejado aquí;además demuestra cómo confunden estereotipos de fantasía con experiencias reales de personas completamente humanas que se autodefinen como vampiros reales. No hay una sola prueba de que los vampiros reales no seamos humanos, la trillada idea de “vampiro = inhumano/no humano” es sólo un tópico más tomado del mito y la ficción sobre vampiros. Por otra parte es un concepto dotado de un antropocentrismo patéticamente infantil: si no eres humano entonces lo único que deseas es odiar a los humanos. Llevo años conociendo personas otherkin y therian, es decir personas que al menos en parte se consideran no humanas, y he tenido excelentes experiencias de cooperación y comunicación con ellas. Este no es un artículo que trate sobre otherkin/therian, pero cabe señalar aquí la egocéntrica postura de algunos lectores de Noctalium, quienes por un lado asocian lo bueno a lo humano y todo lo que sea malo a lo no humano y, paradójicamente, muchos de ellos se jactan de ser “vampiros” y por lo tanto de estar “alejados de lo humano”. Es decir, es bueno ser un vampiro para no ser humano, pero sino eres humano lo único que puedes hacer es odiar a la humanidad. Otra inconducente idea que no lleva a ninguna parte más que al estereotipo y el prejuicio.
Si deseas considerarte no humano/inhumano sólo por ser un vampiro real es asunto tuyo, pero por favor deja de hacer el ridículo tratando de mantener una artificial e infantil postura de superioridad o victimismo respecto a los seres humanos. Porque cuando haces eso sólo demuestras lo profundamente humano que eres, demuestras tu falta de madurez respecto a personas que también son seres humanos, y lo único que no lograrás demostrar es ser un vampiro real. He allí lo absurdo y contradictorio de tal comportamiento: para demostrar lo que eres te comportas como aquello que dices no ser. Si necesitas afirmar lo que eres apelando al menosprecio, al conflicto sin sentido, y a una falsa superioridad o victimismo, entonces tienes un problema que nada tiene que ver con vampirismo real.
Y si en verdad eres un vampiro real déjame decirte que la comunidad no tiene ningún problema con la humanidad ni con ser humanos. Entonces deja de avergonzar a tu propia comunidad comportándote como un niño inmaduro que sólo sigue fantasías de vampiros del cine. Madura. El vampirismo real no tiene nada que ver con repetir tópicos sacados del juego de rol Vampiro: La Mascarada. Jugar con estereotipos no te convertirá en un vampiro real ni en uno de ficción, solo te hará un jugador de rol más interpretando un personaje.

 
 

El comportamiento vampírico

Los vampiros del mito y la ficción son depredadores crueles, fríos, lascivos asesinos en permanente búsqueda de presas. Y por consiguiente los vampiros reales también lo son, ¿verdad?

Pues va a ser que no, porque un vampiro es una cosa y un vampiro real es otra muy distinta. Así como un estereotipo no es una experiencia, una criatura de fantasía no es una criatura real, no importa cuánto pretendas unirlas usando un estereotipo como pegamento. Por empezar, si persigues un estereotipo para definir tu personalidad, entonces precisamente lo que no obtendrás es una verdadera personalidad. ¿Por qué? Porque te defines mediante lo trillado y lo masivo, por algo que todos poseen y que los iguala. Copias exactas unos de otros. ¿Qué tan diferente puede ser una hamburguesa de otra? Es lo que sucede cuando miras para afuera en busca de estereotipos en lugar de mirar hacia dentro y escuchar a tus propias experiencias, te quedas observando el escaparate de una tienda en vez de mirarte al espejo.
Sí, es cierto. La condición de vampiro real tiene puntos en común. Todos los vampiros reales compartimos ciertas experiencias que nos definen, pero compartir en mayor o menor grado algunas de ellas no significa que éstas sean iguales o que sigan un canon preestablecido. El vampirismo real no es una cadena de producción en serie, no es algo que se fabrica como un automóvil. De hecho, no es algo que se fabrica. En ese sentido el estereotipo no puede acercarte a tus experiencias personales, no está hecho para eso sino para actuar como un placebo de verdaderas experiencias. Produce réplicas, imitaciones, pero nada auténtico. Los estereotipos se copian, se incorporan y se absorben, pero no pueden vivirse como expresiones reales de una personalidad porque no surgen desde adentro, son fabricados artificialmente desde afuera. Ocurre lo mismo respecto al estereotipo actual del comportamiento de un vampiro, que muchos ingenuamente aplican al concepto de vampiro real.
No existe tal cosa como el “comportamiento de vampiro real”, eso a lo sumo es una ingenua construcción artificial basada en los vampiros de la ficción. El mecánico traspaso de algo que ya no es real hacia un complejo ámbito de la realidad. Decir cosas como: “me doy cuenta de que soy un vampiro real porque soy frio y despiadado” o “soy un vampiro real porque me gusta hacer sufrir a la gente”, o bien “los humanos son ovejas para nosotros, somos depredadores y ellos la presa”…
Comentarios como esos sólo te sumergen en el ridículo de confundir fantasía con realidad, hacen ver que no has entendido en absoluto de qué se habla en Noctalium cuando se dice “vampirismo real”. En la comunidad de vampiros reales llevamos muchos años luchando contra estas cosas. Dime, ¿realmente crees que eso es lo que necesita una comunidad que ha hecho de la tolerancia una lucha diaria? ¿Crees que las páginas web de vampirismo real de todo el mundo están tratando de difundir información y trabajar de manera unida, sólo para que tú te comportes como un coleccionista de estereotipos sacados de películas de vampiros y juegos de rol?

 
 

El Certificado Oficial de Vampiro/Vampiro Real

Es muy frecuente que algunos lectores me pregunten lo siguiente:

“¿Puedes decirme si soy un vampiro real?”

Buena pregunta. Actualmente imposible de responder, en mi opinión. Por supuesto, si deseas que alguien te responda sí o sí, encontrarás muchos profetas dentro y fuera de la red que te darán lo que desees, los que además te brindarán una receta o fórmula artificial para que “puedas serlo”. Pero eso es harina de otro costal y no es el tema de este artículo. Baste decir que en Noctalium no se dan recetas para SER ni certificados de nada. Mucho menos sobre experiencias personales intransferibles. Yo te puedo “transferir” la experiencia basada en el conocimiento matemático de que sumar 1+1dará como resultado 2, pero no la emoción que sentí en tal verano cuando vi una luna llena en tal lugar del planeta. No todo es tan simple. Pero veamos la trampa en la pregunta, porque… ¿Tú entiendes lo que estás preguntando? Repitámosla:

“¿Puedes decirme si soy un vampiro real?”

En primer lugar, la pregunta es válida y por lo tanto útil sólo si entiendes el concepto de vampiro real que se maneja en esta página web. Porque tú estás haciendo la pregunta al administrador de Noctalium supuestamente después de leer y comprender el contenido publicado sobre el tema. ¿Verdad?

¿Verdad?

¿O lo preguntas sin haber leído nada y trayendo un montón de trillados estereotipos vampíricos contigo? Lo que es el caso más común, según mi experiencia como administrador de este sitio. Si ese es el caso por favor lee toda la sección “FAQs”, la sección “Vampiros Reales”, y luego continúa leyendo este artículo. En caso de haber leído ya esas secciones, continuemos…
Veamos el problema con ejemplos que nada tienen que ver con vampirismo real, para dar mayor claridad a todo esto: Sherlock Holmes, Indiana Jones,Víctor Frankenstein. Si quieres ser investigador privado, arqueólogo o científico, si realmente quieres serlo, debes considerar que es algo real y concreto, no una fantasía literaria o cinematográfica. Nadie va a tomarte en serio si pretendes serlo basándote en los personajes mencionados. Nadie va a considerarte un verdadero investigador privado sólo porque fumes en pipa como Sherlock Holmes, ni un verdadero arqueólogo sólo porque manejes un látigo como Indiana Jones, o un verdadero científico sólo porque reúnas pedazos de cadáveres y expongas un cuerpo hecho de partes humanas a la electricidad… De la misma forma, nadie va a creer que seas un verdadero vampiro real sólo porque digas que “tienes” colmillos de vampiro de película, porque finjas ser inmortal, digas que “eres superior a los humanos” (pretendiendo que tú no lo eres)o proclames que “soy un depredador, los humanos son solo comida para mí”.
Nadie en la comunidad va a creer que eres un verdadero vampiro real, ni tampoco uno de ficción. No van a tomarte en serio; pensarán que estás jugando o perturbado mentalmente, que no has entendido el concepto de vampiro real o que eres otra persona inmadura más necesitada de atención. O simplemente un jugador de rol jugando a rol. Van a creer cualquiera de todas esas cosas excepto que eres un vampiro real, con verdaderas experiencias como tal. Y si no me crees haz la prueba. Ve a la sección Directorio de Noctalium, allí encontrarás muchos enlaces web a otras páginas de vampirismo real, varias de ellas tienen foros donde sus miembros pueden participar intercambiando opiniones y experiencias. Ve. Haz la prueba. Veamos cuanto duras en esos lugares diciendo tonterías sobre vampiros tomadas de sagas literarias, películas de ficción, o juegos de rol. Veamos cuanta credibilidad generas utilizando trillados estereotipos de fantasía. Veamos si el largo de tus colmillos y de tus fantasías vampíricas te sirve de algo.
Anímate.

Haz experiencia real.

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