Depredadores en Internet

Existen diferentes tipos de depredadores humanos, que pueden estar presentes en la red de redes, estos son los perfiles de algunos de ellos.

 
 

Perfil del Acosador

La médica psiquiatra, psicoterapeuta y psicoanalista Marie-France Hirigoyen, da un perfil muy preciso del acosador en su libro El acoso moral. Estas son algunas de las características que identifican al acosador:

– El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.

– Le absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.

– Se considera especial y único.

– Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.

– Piensa que se le debe todo.

– Explota al otro en sus relaciones interpersonales.

– Carece de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.

– Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.

– Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.

 
 

Otras pautas de reconocimiento aplicables a un acosador son las que describe María José Edreira, en un completo y muy detallado análisis, llevado a cabo en su artículo Fenomenología del Acoso moral.

– Falta de empatía: son incapaces de ponerse en el lugar del otro, se centran en sí mismos pero buscan el apoyo de los demás. Son insensibles, incapaces de deprimirse y de experimentar auténticos sentimientos de duelo o tristeza. En sus relaciones interpersonales ven al otro como a una amenaza, les falta humildad para enriquecerse y aprender de los demás. Viven atemorizados por las capacidades de las personas que los rodean.

– Irresponsables y carentes de sentimiento de culpa: tienen dificultades para tomar decisiones en su vida diaria y necesitan que otras personas asuman esa responsabilidad. Se defienden mediante mecanismos de proyección y de negación de la realidad, le adjudican la culpa al otro. Es consciente de que no tiene sentimientos y los simula para enmascararse ante los demás. No tiene sentimiento de culpa pero es un maestro manipulando este sentimiento en los demás.

– Mentira compulsiva y sistemática: en su máxima competencia. Suelen llevar una doble vida y rehacen su vida privada con facilidad porque se hacen pasar por víctimas. Fingen la apropiación de las características que les franquean la confianza de los demás tanto en su vida privada, como en la profesional y social. Son impostores que fingen para dar imagen de buena persona. Se nota con claridad que mienten, pero sus mentiras son tan gordas y tan descaradas en público que las víctimas se suelen quedar anonadadas, paralizadas e incapaces de responder.

– Megalomanía y discurso mesiánico: se colocan en posición de referencia del bien y del mal, tienen discurso moralizante, exhiben valores morales irreprochables, se presentan como personas religiosas o cívicas. Consiguen así dar una buena imagen de sí mismos, a la vez que denuncian la perversión humana. Suelen tener habilidad retórica pero su discurso es muy abstracto, no son capaces de ser concretos y cuando lo intentan pasan al extremo de los detalles insignificantes.

– Encanto personal: entran en relación con los demás para seducirlos. Se les suele describir como encantadores, de ahí la reacción de asombro de su entorno cuando son descubiertos en su crimen. Esta capacidad de seducción está muy relacionada con su forma de mentir, suelen utilizar las historias de otros en las que se ponen a sí mismos como protagonistas sin la menor vergüenza.

– Vampirismo y estilo de vida parasitario: siente una envidia muy intensa hacia los que parecen poseer cosas que ellos no poseen, sobre todo hacia los que gozan de la vida. Son muy pesimistas y la vitalidad de los demás le señala sus propias carencias. Para afirmarse tiene que destruir. Compensa su déficit de autoestima con el rebajamiento de sus víctimas y la exaltación de sus supuestas cualidades. En la vida privada sus parejas suelen ser muy optimistas y se casan con personas de las que puedan vivir. Intentan siempre buscar un alto estatus social aunque no lo consigan. Cuando hablan a menudo se refieren a personas de alto rango social con las que tienen relaciones, casi siempre estas personas sólo existen en su imaginación. En el trabajo consiguen que los demás les hagan el trabajo. Son incapaces de realizar tareas que otros harían sin la menor dificultad.

– Paranoia: el perverso narcisista toma el poder mediante seducción, el paranoico por la fuerza. Los perversos narcisistas recurren a la fuerza física sólo cuando la seducción deja de ser eficaz. La fase de violencia física del proceso de acoso moral es en sí misma un desequilibrio paranoico. Cuando atacan los perversos pretenden protegerse, atacan antes de ser atacados. También tiene el tipo de mecanismo proyectivo propio del paranoico: se sitúa y se hace percibir por los demás como víctima de las personas a las que agrede, que supuestamente le han traicionado.

– Manipulación premeditada: no manipula de forma aleatoria como haría un psicópata criminal. El psicópata organizacional tiene un objetivo meditado y deliberado: el poder. La táctica del psicópata suele seguir siempre el mismo patrón: fase de estudio y evaluación, fase de manipulación y fase de confrontación. Los sentimientos de inadecuación son los que llevan al acosador a eliminar de su entorno lo que considera una amenaza, la víctima. Los especialistas suelen hablar de los “cadáveres en el armario” del acosador moral, suelen tener un pasado “criminal” en el que han eliminado a sucesivas víctimas tanto en el trabajo como en la pareja. La experiencia que adquiere en sus años de acoso le hace perfeccionar su técnica hasta convertirlo en un maestro de la inducción al suicidio. Se les considera asesinos psíquicos en serie. El acosador moral es un muerto en vida que necesita la imagen de buena persona que los demás tienen de él para sobrevivir, en su obsesión por mantener esta imagen se enmascara, se lava las manos, evita manchar sus manos de sangre y echa su responsabilidad a otros. Necesita colaboradores, una banda, la mafia.

 
 

También la psicóloga Susan Forward, en su libro Por que mienten los hombres, nos brinda un perfil típico del acosador:

– Locuaz y persuasivo.

– Muy impulsivo, inquieto, se aburre fácilmente y necesita una estimulación constante.

– Muy ducho en la utilización de las declaraciones de amor y de devoción para obtener lo que desea.

– Sin sentimientos de culpa ni de angustia.

– Lleno de falso arrepentimiento e hipócritas promesas de enmendar su comportamiento cuando es descubierto en una mentira.

– Muchas veces presenta proyectos de negocios creíbles, que prometen dar grandes resultados siempre y cuando él pueda obtener una equis cantidad de dinero de usted para ponerlos en marcha.

– Falta de conciencia absoluta.

– Vago e inconsistente en cuanto a su pasado.

– Incapaz de aprender de experiencias previas.

– Siempre culpa a otros por sus errores.

– Incapaz de establecer lazos estrechos, engaña reiteradamente a su pareja.

– Insiste en obtener su apoyo y su comprensión incondicionales, respondiendo a todo cuestionamiento con acusaciones de que usted no le cree y no lo ama.

– Hay enfermedades de la mente, el sociópata tiene una enfermedad de la conciencia, este tipo de persona puede ser el mejor o la mejor amante del mundo, y la persona más romántica con el que usted jamás estuvo.

– Pero a pesar de su encanto y del aura de emoción y drama que generalmente lo rodea, es incapaz de amar. Actúa sin ninguna preocupación por nadie ni por nada, excepto su propia gratificación. Miente por el simple placer de hacerlo. Usted, para él, no es una persona sino un objeto. Un medio para alcanzar su objetivo.

La psicoterapia tradicional es ineficaz en el caso de los sociópatas, dado que carecen de elementos cruciales que hacen falta para tener cualquier tipo de experiencia terapéutica exitosa:

– No siente el dolor que motiva a la gente para cambiar.

– No cree que lo que hace está mal.

– No tiene acceso al yo emocional.

– Carece de los límites morales y éticos que pueden crear sentimientos de culpa o de vergüenza por su conducta.

– Se cree más inteligente que ninguna otra persona.

– Nunca dirá la verdad y muchas veces estafará con todo éxito al terapeuta.

 
 

Perfil del Psicópata

En el sitio web mexicano Salud y Medicinas hay una entrevista a diversos profesionales de la salud mental y una lista de características de la personalidad psicopática y antisocial:

-Tendencia a conducta violenta de forma duradera y persistente.

-Impulsividad sin control.

-Frialdad de ánimo.

-Desconsideración alarmante ante los derechos de los demás.

-Problemas para adquirir aprendizajes normativos.

-Deseo de satisfacciones inmediatas.

-Marcado narcisismo.

-Perfil manipulador y negativo.

 
 

También encontramos los criterios internacionales, en términos de salud mental, respecto al perfil del psicópata, en un artículo muy recomendable de Santiago Stucchi Portocarrero, en el sitio Latino Seguridad.

Características del Trastorno Disocial de la Personalidad según el manual CIE-10, Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. Décima Clasificación, 1992.

– Cruel despreocupación por los sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatía.

– Actitud marcada y persistente de irresponsabilidad y despreocupación por las normas, reglas y obligaciones sociales.

– Incapacidad para mantener relaciones personales duraderas.

– Muy baja tolerancia a la frustración o bajo umbral para descargas de agresividad, dando lugar incluso a un comportamiento violento.

– Incapacidad para sentir culpa y para aprender de la experiencia, en particular del castigo.

– Marcada predisposición a culpar a los demás o a ofrecer racionalizaciones verosímiles del comportamiento conflictivo.

– Irritabilidad persistente.

 
 

Características del Trastorno Antisocial de la Personalidad según el manual DSM-IV, Cuarto Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (1994).

1- Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican 3 o más de los siguientes puntos:

– Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.

– Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer.

– Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro.

– Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones.

– Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás.

– Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.

– Falta de remordimiento, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros.

2- El sujeto tiene al menos 18 años.

3- Existen pruebas de un trastorno de conducta que comienza antes de los 15 años.

4– El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maniaco.

 
 

Perfil del Pedófilo

En la página Univisión, encontramos una serie de atributos propios de un pedófilo, señaladas por el Dr. Richard Macu Brousil, quien dirige el Programa de Salud Mental y Comportamiento Infantil y Adolescente del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Chicago.

Y ante todo este profesional nos brinda algo básico, una definición del pedófilo: Los pedófilos son personas que obtienen placer sexual a través del acercamiento con un niño.

Y también el requisito para el diagnóstico de pedofilia: Es importante saber que una persona recién es diagnosticada como “pedófila” cuando cumple los 18 años de edad y tiene por lo menos 6 meses de experiencia de intensas urgencias y fantasías sexuales recurrentes, que incluyen actividades con un menor de 13 años o con una diferencia de edad mínima de cinco años.

Estas pautas definen también su accionar:

Racionalización de sus actos: Suelen decir “al chico le gusta” o “ésta es la manera que le demuestro cómo lo quiero.” para fundamentar lo que hacen.

Amenazas de violencia a la víctima o sus seres queridos.

Encuentran víctimas “fáciles”. En general, chicos que están deprimidos, que son solitarios o que ya los conocen y confían en ellos. Ésta es la razón por la que muchos pedófilos son miembros de la familia, porque ya todos “confían” en ellos.

Hacen grandes esfuerzos por lograr que la familia de la víctima o su grupo de apoyo “confíe” en ellos.

El doctor en Psicología Francesc Xavier Moreno Oliver, catedrático de la universidad de Barcelona y con un extenso curriculum profesional ha publicado un excelente artículo sobre el perfil del pedófilo, en el sitio web de la Asociacion Latinoamericana de Psicología Jurídica y Forense. De este artículo citamos conceptos básicos sobre el tema. En primer lugar una definición de pedófilo:

Etimológicamente, la “pedofilia” es el “amor por los niños”. Este amor se considera como anomalía grave en el comportamiento en su aspecto erótico, lo cual marca ya una concreción restrictiva que dirige y encauza el rechazo que la pedofilia y sus practicantes reciben.

 
 

Otros datos interesantes en el artículo de este profesional son:

1- La imagen tradicional del pedófilo, como la de un adulto de aspecto repelente, no se condice con la realidad. Algo a lo que hay que prestarle la debida atención. En la mayoría de los casos el pedófilo es un conocido de la víctima, por ser un familiar o estar cerca socialmente a su familia.

2- Usualmente los argumentos de los pedófilos son el establecer lazos afectivos con el niño, en dicha relación el pedófilo cree que hay igualdad entre las partes; una motivación de carácter “educativo” en su accionar, con lo cual contribuirían al desarrollo del niño; períodos históricos en donde la pedofilia era bien vista y tolerada.

3- En general el pedófilo no ejerce la violencia física para lograr su objetivo, sino la persuasión. Lo cual forma parte de la forma de pensar de un pedófilo, pues sería su “derecho a amar a los niños” la motivación de lo que hace, y por lo tanto ejercer la violencia física sería ilógico. Uno no daña lo que ama. Por supuesto, este argumento no puede invalidar lo obvio: el grave daño psicológico que sufre un niño víctima del pedófilo.

No obstante no se debe descartar el accionar violento, un pedófilo puede asesinar a un niño, presa de su temor a ser descubierto o delatado por este.

4- Los pedófilos suelen argumentar que los niños no puede ser considerados víctimas, estos deben ser según ellos considerados como “consintiente”, es decir como alguien que consiente por propia voluntad la relación sexual con el adulto.

Esto también forma parte de la mentalidad inmadura del pedófilo, quien es incapaz de asumir que el niño no posee la madurez necesaria para decidir sobre algo como eso. Nunca podría haber una verdadera relación de igualdad entre el pedófilo y su víctima, en donde el niño pueda decidir libremente en base a una madurez física y emocional, inexistente en la realidad pero presente en la forma de pensar del pedófilo, y además siempre existe una presión y manipulación emocional por parte del pedófilo.

5- Los pedófilos se comportan como depredadores que acosan a sus presas. La busca, la estudia a ella y al entorno en que se mueve, y pasa a la acción cuando cree que tiene grandes oportunidades de un acercamiento exitoso.

6- Ya está por demás comprobado que el maltrato y abuso sexual infantil, un entorno familiar desintegrado, tratos crueles, o el hecho de haber sido un espectador impotente de actos violentos en el entorno familiar o cercano, son factores que favorecen la pedofilia.

7- Los pedófilos son incapaces de verse a sí mismos como enfermos y a lo que hacen como un comportamiento patológico, por lo que no admiten necesitar una cura. Y por lo tanto no buscan acceder a ningún tipo de tratamiento terapéutico.

8- Básicamente, el pedófilo es incapaz de tener una relación en condiciones de igualdad con otro adulto, pues sus sentimientos de inferioridad y carencias afectivas no asumidos se lo impiden. Necesitan relacionarse con alguien que puedan controlar, dominar, alguien cuya inmadurez y debilidad frente a la manipulación de un adulto permita al pedófilo incrementar su autoestima.

Las víctimas de un pedófilo refuerzan la inseguridad propia de su mentalidad, hacen que se sienta seguro de sí mismo. Además un pedófilo no puede hacerse responsable de sus actos, por lo que tiene un enorme temor a ser descubierto. De allí que su método de aproximación a la víctima siempre sea tan elaborado, subrepticio, e indirecto.

En todos los casos de pedofilia, se encuentra que estos poseen graves carencias afectivas en la relación de apego hacia sus madres.

 
 

Otros datos muy concretos sobre el perfil de los pedófilos son los que hallamos en el sitio web de la Ong ACPI – Asociación Contra la Pornografía Infantil. Este es un perfil general, dado que establecer uno que abarque a la mayoría de los pedófilos, como en ACPI se aclara, es muy difícil.

 – Son varones en un 90% de las ocasiones.

– Suelen ser mayores que los violadores de mujeres adultas, es decir, suelen tener entre 30 y 45 años. Aunque hoy el 20% de las agresiones sexuales son cometidas por menores de edad.

– Desempeñan profesiones más cualificadas que los violadores de mujeres y acceden a mejores trabajos.

– Se encuentran integrados en el entramado social y con frecuencia están casados.

– En el 85% de los casos conocen a su víctima.

– En el 68% de los casos son padres o familiares.

– No tienen antecedentes penales en el 80% de los casos.

– Casi siempre actúan solos (98%)

– En más del 50% de las ocasiones no recibieron muestras de afecto durante su infancia-adolescencia.

– En más del 50% de los casos abusan del alcohol.

– Presentan falta de empatía y baja autoestima.

– Desarrollan disonancias cognoscitivas y un 66% niega sus crímenes o los minimiza.

– En el 58% de los casos se niegan a recibir tratamiento.

– En la mayoría de las ocasiones no padecen trastornos psiquiátricos, sólo en ocasiones trastornos de la personalidad y algunas veces trastornos psicopáticos (7’5%).

– En el 90% de los casos tienen capacidad para controlar su propio comportamiento.

– Presentan un elevado índice de reincidencia.

– El 100% necesita tratamiento, aunque resulta poco efectivo con los pedófilos preferenciales.

Esta ong participa en numerosas actividades contra la pornografía infantil y la pedofilia, con la cual puedes colaborar como cibervoluntario. Tiene una gran cantidad de excelentes artículos, con buenas fuentes de información sobre todos estos temas. Un sitio altamente recomendable.

 
 

Accionar de un Pedófilo

1- Los pedófilos y pederastas buscan estar cerca de lugares que frecuenten los menores de edad: salidas de colegios, escuelas y centros educativos de cualquier índole; centros comerciales: centros recreativos; parques públicos; cines y teatros; discotecas y bares; revistas donde haya secciones de intercambio para niños y adolescentes con las mismas aficiones; playas; conciertos, etc.

2- Los lugares marginales, con malas condiciones sociales y económicas de vida, también son los lugares elegidos, pues allí sus víctimas ya se encuentran desprotegidas en muchos aspectos y por lo tanto son más fáciles de atacar.

3- Invitar a un niño a jugar, comprarle golosinas o distintos regalos, comportarse siempre de manera muy amistosa, invitarlos a ir a otro lugar, a ver una película, ofrecerles un encargo o trabajo fácil con el cual ganar dinero rápido, hacerse pasar por una persona conocida de la familia que viene a buscar al menor, pidiendo a la víctima que se acerque con cualquier excusa a una parte oscura o alejada de la visión de otras personas, a un automóvil, etc.

Algunos incluso usan a otros menores bajo amenaza o engaño para atraer a otra víctima; o sacan fotos a niños como parte de un trabajo que encubre su verdadera actividad, luego contactan a los padres para hacerles llegar la fotografía y solicitan datos personales para ello; aprovechan los lugares muy concurridos intentando secuestrar a un menor perdido.

Muchas veces el trabajo de acercamiento resulta increíblemente fácil, pues muchas veces el menor de edad es un familiar directo del depredador, con lo cual ganarse su confianza es visto como un acercamiento normal por parte del entorno familiar.

 Todas esas y otras pueden ser las técnicas usadas por el pedófilo o pederasta para ganar la confianza de su víctima.

4- Internet. El sistema más usado y preferido por las especiales condiciones de impunidad y anonimato asociados a dicha red de redes. Un pedófilo o pederasta tiene un inmenso campo de acción para sus actividades, un lugar virtual sin fronteras nacionales, donde fácilmente puede mentir y engañar sobre su identidad e intenciones.

Desde una sala de chat o un foro comienzan a ganarse poco a poco la confianza de su futura víctima, con la cual, una vez establecido el lazo de comunicación, tratará de ver personalmente, o de obtener imágenes y/o videos de contenido sexual. Una vez obtenido lo que quiere puede usar ese mismo material para extorsionar al menor y obtener más cosas, amenazando con difundirlo por la red o hacerlo llegar a sus familiares, amigos, o conocidos.

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