Teoría de Células Hematopoyéticas V

Idea Falsa Básica: las células que participan en el proceso de hematopoyesis o formación de los elementos que componen la sangre, han experimentado una evolución paralela debido a la influencia del entorno y como una forma de adaptación y supervivencia. En estado normal permanecen en estado latente en los huesos pero al llegar a una determinad edad, cuando el cuerpo comienza a envejecer, reaccionan ante la disminución de hormonas durante la menopausia y andropausia, produciendo una transformación vampírica en la persona que posee Células Hematopoyéticas Vampíricas (CHV).

Elementos Reales: hematopoyesis, andropausia, menopausia.

Ideas Inventadas/Añadidas: células hematopoyéticas vampíricas, contagio vía sanguínea.

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DESARROLLO

El gran desarrollo de la química y la medicina es lo que ha hecho posible determinar qué es realmente un vampiro y como se contagia el vampirismo; hubiera sido imposible tan solo pocos años atrás, a mediados del siglo XX. En particular es el ya bien estudiado proceso de la hematopoyesis lo que puso ante los científicos de los mejores laboratorios del mundo, las evidencias presentes en las extrañas muestras de sangre que llegaron de forma anónima a partir del 2007. Los incidentes ocurridos poco después y en los cuales tres de los cinco laboratorios sufrieron sabotajes y la destrucción de las muestras enviadas, solo sirvió para alertar a la comunidad científica de que algo se intentaba ocultar; a partir de entonces las extremas medidas de seguridad y el acuerdo de cooperación alcanzado con los laboratorios atacados y tres de los gobiernos más influyentes de Europa y Asia facilitó el resto.

Pero, ¿cómo funciona exactamente este proceso de hematopoyesis en un vampiro, y por qué puede contagiarse a una persona normal el vampirismo?

Comencemos hablando del proceso normal de producción de los elementos que componen la sangre en cualquier persona. La hematopoyesis es el proceso orgánico por el cual estos se forman, crecen, y luego son introducidos en el torrentes sanguíneo, todo ello a partir de una célula madre hematopoyética pluripotencial. Las  plaquetas, eritrocitos y leucocitos nacen en la médula ósea a partir de esta célula madre y dentro del llamado microambiente tisular, un ambiento bioquímico adecuado para el proceso de formación. En los adultos se generan los elementos sanguíneos desde la médula ósea, tanto en humanos como en vampiros, pero otro proceso anterior ocurre durante la ontogenia debido a la particular genética vampírica, lo que posteriormente influirá en la hematopoyesis propia del vampiro. La ontogenia o morfogénesis es el desarrollo de un organismo desde el óvulo fertilizado hasta la edad adulta y la senescencia, por ejemplo el homo sapiens, cuya ontogenia es casi igual que la de un vampiro excepto en una fase determinada. En la ontogenia se produce la diversificación de las células y por consiguiente su diferenciación para cumplir distintas funciones en el organismo: células sanguíneas, óseas, epidérmicas, etc. Además, durante el proceso ontogenético se organizan los grupos de células diferenciadas en los distintos órganos y tejidos que dan estructura al cuerpo, de esa forma puede desarrollarse desde el cigoto en adelante.

Para que la genética vampírica se manifieste en una edad adulta y al finalizar la edad fértil en hombres y mujeres, es necesario que opere un cambio dentro del proceso de embriogénesis de un vampiro. Pero empecemos por explicar la embriogénesis humana normal, que se inicia al segmentarse el cigoto y finaliza en la organogénesis. Estas son sus fases:

Segmentación: un conjunto de sucesivas mitosis celulares o reparto del material genético disponible para formar células idénticas, en este caso se forman múltiples células llamadas blastómeros.

Blastulación: donde se forma la blástula, un cuerpo esférico vacío conformado por los blastómeros periféricos o blastodermos. La cavidad de la blástula está llena del líquido blastocélico y constituye el armazón fundamental desde el cual se conformará un nuevo ser.

Gastrulación: un conjunto de procesos que dan lugar a la formación de las dos hojas blastodérmicas o germinativas: la ectodérmica externa y la endodérmica interna. Las hojas ectodérmicas producen células epidérmicas y del sistema nervioso, las hojas endodérmicas las que componen el sistema digestivo (páncreas, hígado, etc.) En los animales metazoos como el hombre, formado por células diferenciadas que constituyen los tejidos y órganos, se forma una tercera hoja blastodérmica entre las dos primeras, llamada mesodermo, de allí el nombre de animales triblásticos. El ectodermo conforma células epidérmicas y del sistema nervioso, el endodermo produce células del sistema digestivo y sus órganos (hígado, páncreas, tubo digestivo, etc.), mientras que el mesodermo produce las células de los riñones, el corazón, los tejidos conjuntivos como huesos y músculos, y las células sanguíneas.

Organogénesis: el proceso de desplazamientos celulares que termina en la  formación de todos los órganos del cuerpo. Durante la organogénesis las células viajan por el cuerpo hasta el destino final asignado para su función específica. Son las llamadas células migratorias, y entre ellas se encuentran las pigmentarias, linfáticas y sanguíneas, así como las células que originan los gametos.

Es en la tercera fase de ontogénesis donde la genética vampírica comienza a manifestarse, pues en un vampiro la gastrulación produce una cuarta hoja blastodérmica que se sitúa entre la endodérmica y la mesodérmica. Este cuarto elemento es denominado actualmente Blastodermo de Hematopoyesis Embriogénica (BHE), pues su única función es generar cierta cantidad Células Hematopoyéticas Vampíricas (CHV), las que serán cubiertas por el tejido medular para protegerlas y al mismo tiempo impedir su reproducción fuera de los límites establecidos. Y el límite establecido es la edad en que hombres y mujeres llegan a la andropausia y menopausia, respectivamente.

A partir de la gastrulación seres humanos y vampiros se desarrollan de manera igual, pero en los segundos el llamado Tejido de Kripps, formado por un tejido medular modificado por la acción del blastodermo BHE, protege los depósitos de CHV, siendo una fuerte barrera natural de contención que impide que la conversión en vampiro se inicie. Los tres depósitos de CHV dentro de la médula están encerrados por el denso tejido de Kripps, cuya renovación responde precisamente al nivel de hormonas masculinas (testosterona) y femeninas (estrógenos) sustancias secretadas por el propio organismo. El gran éxito en la ocultación de los vampiros consiste en hacer creer a la sociedad de los humanos que el modelo de vampiro joven, bello y sexualmente atractivo es real, cuando en verdad un vampiro con su nivel hormonal correspondiente al de una persona normal en edad fértil, justamente impide su conversión vampírica.

Las pocas conversiones premenopáusicas y preandropáusicas han ocurrido por un descenso súbito del nivel hormonal junto a una falla del Sistema Compensatorio Hormonal de los depósitos de CHV, los cuales quienes normalmente acumulan una cantidad de testosterona en vampiros masculinos y de estrógenos en vampiros femeninos. Se especula que el hecho de haber tres depósitos de CHV es una medida precautoria ante la accidental rotura de un solo depósito; solo la rotura conjunta de los tres depósitos desencadena el proceso de conversión, por lo que tres médulas óseas de tres vértebras cervicales contiguas pero distintas deberían sufrir el daño físico que provoque una rotura de sus depósitos de CHV, y la subsecuente no deseada conversión.

Normalmente entre los tres depósitos de CHV se puede cubrir durante un período promedio de tres meses el descenso pronunciado de las hormonas de la fertilidad, pero pocos meses atrás se ha comprobado, en laboratorios coreanos y franceses, que ciertas alteraciones producidas por la alimentación con sangre contaminada con virus de la hepatitis producen una alteración en los Conductos Intersticiales de Laksiak, los que unen el tejido de Kripps de los tres depósitos de células hematopoyéticas vampíricas. La hepatitis es una enfermedad inflamatoria del hígado que puede tener diferentes causas: infecciosa con intervención de virus o bacterias; inmunitaria por causa de anticuerpos o por la llamada hepatitis autoinmune; o ser de origen tóxico debido al alcohol u otras sustancias. Existe una variedad de virus hepatotropos causantes de la hepatitis: virus A, B, C, D, E, F, y G. Los últimos dos son los que además de causar la hepatitis en humanos y vampiros, provocan el deterioro irreversible de las células diferenciadas que forman el tejido de los conductos intersticiales de Laksiak.

El proceso es lento pero finalmente en unos seis a ocho meses, dependiendo del estado de salud general del vampiro y su capacidad inmunológica para fortalecer el tejido de Kripps, los conductos intersticiales se debilitan y dejan de regular la distribución homogénea de las hormonas que colaboran en la inhibición de la reproducción de las CHV, las que inician la conversión de un vampiro latente a un vampiro convertido antes del tiempo naturalmente fijado en un vampiro desde la embriogénesis. Más adelante explicaremos cómo una persona sin genética vampírica puede también convertirse en un vampiro. El proceso degenerativo que produce la infección por virus hepático es el siguiente:

a- El vampiro infectado de hepatitis enferma y sana como lo haría un ser humano. Pero si durante el proceso infeccioso las células infectadas del hígado (con virus F y G) no son eliminadas por el sistema inmunológico de manera efectiva, puede suceder que alcancen los vasos sanguíneos cercanos a la médula ósea de las vértebras cervicales, donde les resulta más fácil llegar hasta el tejido de Kripps y los Conductos intersticiales de Laksiak.

b- Cuando el virus llega a uno de los conductos de Laksiak este reacciona cerrando momentáneamente el tejido poroso que conecta una médula con otra, para así impedir el paso del virus, pero se ha descubierto recientemente que los virus tipo G y F presentan nuevas variantes que le permiten inhibir las reacciones de proteínas y enzimas que permiten cerrar el tejido poroso del conducto de manera rápida. Efectivamente el conducto se cierra, pero con el virus ya adentro, y además reproduciéndose en un clima bioquímico ideal para multiplicarse.

c- Finalmente el conducto pierde la capacidad de cerrarse debido a la acción interna del virus y se abre, permitiendo que este infecte a los demás conductos. El suministro indispensable de hormonas que fortalecen el tejido de Kripps disminuye lentamente hasta que al final, y aunque la persona ya no esté enferma de hepatitis, el proceso de conversión en vampiro se iniciará irremediablemente, sin importar si el vampiro alcanzó la menopausia o andropausia.

Por supuesto estos son casos excepcionales de una conversión antes del momento naturalmente indicado para ello en un organismo vampírico normal, aquellos casos que además hacen coincidir la terrorífica imagen del mito vampírico con la realidad. Hoy por hoy sabemos que si el vampiro no ha entrado en la menopausia la conversión desencadena un mecanismo drástico de alteración del sistema nervioso central, lo que produce el conocido Síndrome de Magnus, un tipo de psicosis severa con la manifiesta agresividad que finaliza con el vampiro transformado en una bestia feroz, atacando todo lo que ve. De allí a la muerte por una multitud enfurecida, los disparos de un oficial de policía o los límites de un hospital psiquiátrico, hay un solo corto paso.

Pasemos ahora al desarrollo normal de las CHV y su intervención en la conversión vampírica. Al llegar la menopausia y andropausia los niveles hormonales descienden, la potencia sexual disminuye y el cuerpo se deteriora lentamente; otro de los factores presentes es la osteoporosis, es decir la pérdida paulatina de densidad en los huesos. Si bien es una enfermedad que no está presente de igual forma en todas las personas y afecta más a las mujeres, es un efecto que ocurre en todas las personas y medible por densitometría ósea. El descenso en la cantidad de los minerales involucrados en la pérdida de densidad ósea, está directamente relacionado con la pérdida del equilibrio bioquímico que impide la rotura de las membranas protectoras del tejido de Kripps. En realidad los vampiros hombres y mujeres prácticamente sufren de osteoporosis de la misma forma que un ser humano, pero, al igual que sucede con el efecto adicional producido por algunos virus de la hepatitis, ese faltante de minerales además desencadena la liberación en el torrente sanguíneo de las células hematopoyéticas vampíricas y el subsiguiente proceso de conversión en vampiro. Si bien la medicación efectiva contra la osteoporosis puede retrasar la conversión hasta más o menos un par de años, no es menos cierto que no puede evitarla, el tejido de Kripps sencillamente es ya demasiado débil, cumplió su  propio ciclo vital y se destruye.

Las CHV comienzan entonces a circular por el torrente sanguíneo mientras se reproducen, solo un grupo de ellas (CHV No Migratorias) permanece en la médula ósea utilizando el tejido de Kripps para nutrirse y producir más células, las que se unirán lentamente al tejido óseo de los huesos de brazos y piernas para generar más centros productores de CHV, hasta completar el ciclo completo de la transformación en un vampiro. Pese a que el código genético modificado es completamente nuevo por dentro a nivel epidérmico el vampiro permanece casi con el mismo aspecto, existen actualmente dos teorías sobre la causa de este particular efecto:

a- El aspecto exterior de un vampiro convertido, prácticamente igual al de una persona que ya ha pasado por la menopausia/andropausia, sería un mecanismo de protección ante la especia humana, de la cual se alimenta con su sangre. Un cambio exterior de una persona vieja a una joven ciertamente despertaría recelo en un entorno lleno de seres inteligentes y con una percepción desarrollada, como es el caso de los seres humanos. Quizás un gato o un perro no le darían tanta importancia a un cambio exterior que se desarrolla en un tiempo promedio de dos años, pero un vecino sí que pensaría distinto si un hombre de 50 o 60 años se transforma en un joven de 25 a 30 años en ese mismo tiempo. Simplemente le resultaría extraño que alguien rejuveneciera así, sin importar cuanto tarde en suceder.

b- El mencionado aspecto sería una parte normal del proceso porque, si bien la conversión vampírica está destinada a fortalecer el cuerpo genéticamente, los factores de interacción social con seres humanos también tendrían su peso y se habrían asimilado al proceso de conversión con el paso del tiempo. Digámoslo así: mientras que una persona de aspecto joven puede ser atractiva sexualmente, una persona mayor tiene también mayor experiencia social y por lo tanto mejores posibilidades de aproximarse a personas consideradas como potenciales objetivos para la alimentación. Se puede temer a un joven fuerte, ágil y musculoso, cuyas intenciones no se conocen, pero dudosamente se pueda temer a un anciano de aspecto débil y achacoso. Por lo tanto el conservar un aspecto “viejo” en un cuerpo rejuvenecido sería un mecanismo que debilitaría las defensas de la presa, ante el ataque de un posible depredador.

No está claro todavía el por qué una conversión operando en un vampiro joven termina en episodios de violenta locura, o por qué lo mismo no sucede en un vampiro que ya está preparado por su edad para una conversión exitosa, pero se especula que la acción sobre el sistema nervioso de las hormonas antioxidantes melatonina, que regula el sueño, junto a la acción de las hormonas eritropoyetina, estimuladora de la producción de eritrocitos, y las hormonas somatropina (estimuladora de la mitosis celular) y lipotropina (estimuladora de la lipólisis), son un factor decisivo en el proceso. Lo que sí se sabe con certeza es que el trasplante de células hematopoyéticas vampíricas del grupo no migratorio, desde una médula de vampiro a la de un ser humano, desencadena la conversión vampírica en este último más o menos bajo los mismos parámetros que en un vampiro, aunque de forma más lenta. La conversión de un humano no vampiro tarda al menos de tres a cinco años y por supuesto debe hacerse en personas que hayan pasado la andropausia/menopausia, para evitar los desastrosos efectos mentales que ocurren en una persona en edad fértil.

  

ENLACES

Wikipedia – Andropausia

Wikipedia – Animalia

Wikipedia – Célula madre

Wikipedia – Código genético

Wikipedia – Densitometría ósea

Wikipedia – Eritrocito

Wikipedia – Estrógeno

Wikipedia – Hematopoyesis

Wikipedia – Hepatitis

Wikipedia – Hormona

Wikipedia – Leucocito

Wikipedia – Lipolisis

Wikipedia – Médula ósea

Wikipedia – Menopausia

Wikipedia – Mitosis

Wikipedia – Ontogenia

Wikipedia – Osteoporosis

Wikipedia – Plaqueta

Wikipedia – Sangre

Wikipedia – Senescencia

Wikipedia – Tejido (biología)

Wikipedia – Tejido hematopoyético

Wikipedia – Testosterona

Wikipedia – Vértebra

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